Los obispos peregrinan a Montilla
La Conferencia Episcopal Española concluyó su centésima Asamblea Plenaria con una peregrinación a Montilla (Córdoba), con motivo del Año Jubilar de San Juan de Ávila. Los obispos españoles celebraron la Eucaristía en la basílica donde se encuentran los restos del santo, y recorrieron los lugares donde vivió el Patrono del clero secular español.
Desde 12 de octubre, día en que se inauguró el Año Jubilar Avilista con motivo del Doctorado de san Juan de Ávila, la pequeña ciudad cordobesa de Montilla se ha convertido en lugar de peregrinación, pero, el viernes pasado, el Año Jubilar recibió un fuerte espaldarazo con la visita de 76 de los 77 obispos en activo en España. «La Iglesia española peregrina a Montilla en la persona de sus pastores», decía, a modo de recibimiento, el obispo de Córdoba, monseñor Demetrio Fernández.
A las 11:30 horas, presididos por el cardenal Antonio María Rouco Varela, arzobispo de Madrid, los obispos iniciaban una procesión desde la ermita de la Rosa hasta la basílica San Juan de Ávila, donde se celebró la eucaristía. La basílica se quedó pequeña, y muchos tuvieron que seguir la celebración desde la calle, a través de pantallas.
En la homilía, el cardenal Rouco destacó la figura de san Juan de Ávila como Patrono del clero secular español, recordó su ejemplo y su doctrina renovadora en tiempos difíciles, pidiendo su intercesión por tantas familias que actualmente sufren las consecuencias de la crisis. También pidió la intercesión del santo para que los cristianos sean valientes testigos de la caridad de Cristo, que transforma al hombre y a la sociedad, y pidió para la Iglesia en España que se encienda un nuevo celo por la salvación de todos los hombres.
Tras la celebración eucarística, el obispo de Córdoba hizo entrega a cada uno de los obispos de una Cruz pectoral con una reliquia ex ossibus de san Juan de Ávila y, a continuación, los 76 obispos comieron juntos en un restaurante de Montilla. Por la tarde, la mayor parte de los obispos realizaron la llamada Ruta avilista, recorriendo los lugares más emblemáticos donde el santo pasó los 15 últimos años de su vida: la casa donde vivió sus últimos días y el convento de Santa Clara donde se guardan valiosos recuerdos de la vida y obra del maestro de santos. El Rector de la basílica de San Juan de Ávila, don José Almedina, que acompañó a la comitiva episcopal, asegura que ha sido un acontecimiento de gracia y de unidad «ver a los obispos en este ambiente de espiritualidad y de alegría».