La más grande. Una serie demasiado pequeña para la más grande - Alfa y Omega

La más grande. Una serie demasiado pequeña para la más grande

Isidro Catela
Alexis Morante recorre la vida y obra de Rocío Jurado.
Alexis Morante recorre la vida y obra de Rocío Jurado. Foto: Movistar Plus+.

Tenemos ya demasiadas evidencias de que la denominada cultura woke ha ido convirtiendo en baratija todo lo que toca, como una suerte de rey Midas a la inversa. Sin embargo, en lo que parecen sus estertores, hay quienes, inasequibles al desaliento, insisten. Es el caso de los responsables de La más grande, una serie alicorta, con una excelente materia prima, pero que reduce a la más grande (Rocío Jurado) a categorías ideológicas estrechas.  

Se trata de una miniserie documental sobre la vida y obra de la mítica cantante de Chipiona, en la estela de las que Movistar Plus+ ha estrenado recientemente para retratar a figuras del mundo del artisteo. En este caso, se encarga de la dirección Alexis Morante, nominado al Goya por Héroes. Silencio y Rock & Roll (2021). Pero Morante hace una faena de aliño. Había mucho toro y se lo ha terminado llevando por delante. Es verdad que maneja el oficio y construye un relato biográfico que trasciende la mera cronología. Además, la producción de Tesseo Premium Content lo sitúa con acierto más cerca del ensayo audiovisual que de un reportaje documental convencional. Hay material inédito y hay una interesante indagación en la escisión personal que se produce en una madre, esposa y artista de relevancia mundial. Pero hasta ahí las virtudes. Los vicios tienen que ver con la extraña elección de una actriz chilena (Daniela Vega) para dar voz a los manuscritos de la Jurado y, sobre todo, con contarnos en paralelo la España en blanco y negro que vivimos. Ya se sabe cuál es la premisa: cualquier tiempo pasado fue peor, así que incluso la transición a la España de color se nos va trufando de corrección política. Por si fuera poco, el retrato final nos presenta a una Rocío Jurado como un icono queer y feminista. Una pena porque la más grande merecía otra cosa; merecía que no nos la rompieran así, de tanto usarla.