Leyendas. Las leyendas dejan a sus hijos en el cole - Alfa y Omega

Leyendas. Las leyendas dejan a sus hijos en el cole

Javier García Arevalillo
Una escena de 'Leyendas'
El perfil de funcionario que hace la serie es una clase de humor británico. Foto: Netflix / Justin Downing.

Margaret Thatcher agoniza políticamente a mediados de los 80, mientras una red de tráfico de heroína destruye el futuro de la sociedad británica. Nadie parece ser capaz de detener una lacra que, en pleno 2026, a muchos nos despierta paralelismos con la crisis del fentanilo. En ese contexto, en una decisión tan típicamente política, se forma un cuerpo especial en el seno del organismo oficial que teóricamente debería evitar la entrada de mercancía ilegal al país… Aduanas. La presentación que hace la serie del perfil de un funcionario de aduanas es una clase magistral de humor británico, por supuesto. Controles rutinarios, absoluta pasividad, la peor mentalidad funcionarial que nos podamos imaginar en la peor parodia de un trabajo gubernamental. Y es de esa pléyade de funcionarios de donde deben extraer un equipo que, atención, deberá infiltrarse en las dos principales redes de tráfico de heroína del país. La serie Leyendas, por encima de todo, es un homenaje a esos héroes anónimos que arriesgaron sus vidas, y las de sus familias, en un acto de servicio que hace honor al nombre del alter ego que debe crear cualquier agente infiltrado: leyenda. Leyendas no es una serie compleja ni pretende ser una suerte de 24 británica, porque por encima de todo valora el realismo. Un realismo que realza más que cualquier hipérbole yanqui el valor y la complejidad de la operación que ejecutaron estas leyendas. 

Maravillosa serie para disfrutar este verano, para engancharse a un guion muy bien hilado; pero, sobre todo, para emocionarse con un acto de heroísmo que nace de los perfiles más inesperados; los que un día antes revisaban maletas en el aeropuerto, o confiscaban revistas para adultos, hasta que el deber los llama a un servicio heroico y, como Sam en El Señor de los Anillos, responden.