El Papa de Europa - Alfa y Omega

En este delicado momento histórico, el primer Papa norteamericano confía en Europa como un puntal de estabilidad y civilización, con mucho que ofrecer al mundo en términos de humanidad y concordia social. Especialmente cuando en su país soplan vientos de xenofobia, neoimperialismo y dominio de las mentes por los megamillonarios que controlan las redes y la IA. En su primer discurso en España, León XIV nos invitó a todos desde el Palacio Real «a abandonar las narrativas divisivas y polarizantes de vuestra realidad social y de su historia, para pasar de las simplificaciones estériles a la apreciación fecunda de la complejidad». 

Pero su mensaje iba mucho más allá: «Veo aquí una vocación específica de Europa, de la que España es protagonista original y fundamental. Es el regalo que el viejo continente puede hacer al mundo si quiere permanecer joven, pues joven es quien siente que tiene un futuro y una misión que aún interpelan». 

Esa misión mundial consiste en «apreciar la complejidad y estudiarla, aprender a no negarla y a vivirla como una bendición, huir de esos enfoques identitarios que parecen aclararlo todo, pero que pueblan el mundo de fantasmas y enemigos: he aquí la tarea de quien tiene una gran historia a sus espaldas».

En septiembre el Papa viajará a Lourdes, París y también Metz, la ciudad del ministro de Exteriores Robert Schuman —uno de los «padres de la Unión Europea», declarado venerable en 2021— desde donde dirigirá un llamamiento al viejo continente.

El siguiente puede tener lugar en la Peregrinación Europea de Jóvenes (PEJ) a Santiago de Compostela en julio del Año Santo de 2027. Robert Prevost fue joven peregrino en el de 1982.