La Iglesia abre sus puertas a los afectados por los incendios

La Iglesia abre sus puertas a los afectados por los incendios: «El apoyo de todos es imprescindible»

El Gobierno declara la emergencia de interés nacional ante los incendios de Villa del Prado y Burgohondo. «Va a ser un año malo», explica Marta Jerez, jefa del Servicio de Incendios Forestales de la Comunidad de Madrid, en entrevista con Alfa y Omega. Una situación ante la que la Iglesia colabora con plegarias y espacios de acogida

José Calderero de Aldecoa
Trabajos de la UME en el incendio de Almorox.
Trabajos de la UME en el incendio de Almorox. Foto: UME.

Empieza a ser costumbre que España se llene de incendios en verano, una situación que no solo tiene graves consecuencias para el medio ambiente sino que presenta su cara más dramática ante la pérdida de vidas humanas. Este año ya han muerto al menos 12 personas en el incendio de Los Gallardos, en Almería, que ya está extinto.

«Va a ser un año malo. Se han registrado muchos más incendios que en años anteriores», lamenta Marta Jerez, jefa del Servicio de Incendios Forestales de la Comunidad de Madrid, en entrevista con Alfa y Omega. Los datos le dan la razón. La superficie forestal quemada en España en lo que va de año se ha duplicado en las últimas dos semanas y se acerca ya a las 120.000 hectáreas, más del triple que en el mismo periodo de 2025, según datos del Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales (EFFIS, por sus siglas en inglés). De hecho, este año se han registrado 343 incendios, frente a los 129 fuegos del anterior.

Creciente preocupación

Ahora mismo uno de los fuegos que más preocupa es el que afecta a la zona de La Mierla y Selas, que ha provocado la evacuación de varios municiones. En esta situación, la diócesis de Sigüenza-Guadalajara ha expresado su «creciente preocupación» y ha anunciado que pone «a disposición de quienes lo necesiten sus espacios de acogida».

En un comunicado firmado por el obispo, Julián Ruiz Martorell, la diócesis traslada su agradecimiento «a las autoridades públicas, instituciones, profesionales, agricultores, ganaderos, hosteleros, residentes, veraneantes y voluntarios» por el «generoso esfuerzo» que están realizando en las labores de extinción, el seguimiento de la evolución de los incendios y la atención a las personas afectadas.

Asimismo, la Iglesia local lamenta «los daños producidos y los problemas que se han planteado», entre los que cita la evacuación de municipios, las dificultades para el abastecimiento del ganado, la pérdida de masa forestal, las restricciones para el tránsito de vehículos, el empeoramiento de la calidad del aire y «muchas contingencias que requieren respuestas coordinadas».

El fuego de La Mierla llegó hasta las casas.
El fuego de La Mierla llegó hasta las casas. Foto: Europa Press / Juanma Jiménez.

Rezar para que acaben los fuegos

Ruiz Martorell también pide a los sacerdotes, personas consagradas y seglares para que eleven oraciones en las Eucaristías y en la plegaria personal y comunitaria «con el deseo de que se extingan los incendios y se superen sus lamentables consecuencias».

Finalmente, el obispos deja claro que la Iglesia «continuará estando presente en las zonas menos habitadas de la provincia, acompañando a toda la población, alentando el cuidado de la naturaleza, nuestra casa común, con total dedicación y actitud de servicio». Y concluye: «El apoyo de todos es imprescindible en estos momentos en que se debe contribuir a la seguridad de las personas y la prevención de riesgos».

700 desalojados por los incendios

Por su parte, el obispo de Getafe ha confesado vía X (antiguo Twitter) que sigue «con preocupación el incendio que desde Almorox ha avanzado hasta Villa del Prado, obligando a confinar a la población».

Se trata del límite entre Castilla La Macha y la Comunidad de Madrid, donde ya han ardido cerca de 1.000 hectáreas. En la localidad madrileña han tenido que ser desalojadas 700 personas y se han quemado varias casas hasta el punto de que «no van a poder ser habitadas», ha explicado el consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior de la Comunidad de Madrid, Carlos Novillo.

«Agradecemos a los servicios de emergencias que trabajan para apagarlo y cuidan a todos. Que la Virgen de la Poveda, patrona de la Villa, proteja la localidad», ha suplicado el obispo Ginés García Beltrán.

Emergencia nacional

No obstante, las condiciones especialmente adversas han incrementado la complejidad de las labores de extinción y de protección civil. Todo ello, sumado a la concurrencia con el incendio desatado en Burgohondo (provincia de Ávila), ha llevado al Gobierno a declarar la emergencia de interés nacional en la zona.

Se trata de una medida inédita, ya que es la primera vez en la historia que se recurre a este mecanismo por un incendio forestal. Esta decisión, solicitada por Madrid tras la evolución del viento y la previsión de evacuación de miles de personas, supone en la práctica que la dirección del operativo se traspasa al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, con la UME al frente del mando operativo.

La dirección única permitirá coordinar todos los recursos estatales, autonómicos y locales, e incluso requerir apoyo a otras comunidades no afectadas.

Consternación en Ávila

Ante lo sucedido, el obispo de Ávila, Jesús Rico García, ha manifestado su «consternación» y ha puesto disposición de quienes lo necesiten los medios materiales y humanos, a través de las parroquias de la zona y de sus sacerdotes, para acompañar y ayudar en todo lo posible a las familias afectadas.

El prelado abulense, asimismo, ha expresado su cercanía a todos los vecinos evacuados y afectados de en la zona del embalse del Burguillo, El Tiemblo y otras localidades y pedanías cercanas, así como a los equipos de extinción, fuerzas de seguridad y servicios de emergencia «que trabajan sin descanso para contener las llamas y proteger vidas y hogares».

El obispo pone «bajo el manto de la Virgen la protección de todos», y eleva su oración por la protección de todos los vecinos, por la seguridad de quienes combaten el fuego y por que esta situación «se resuelva cuanto antes».