Un puente con la Iglesia que sufre

Ayuda a la Iglesia Necesitada cumple 50 años de actividad en España. Desde 1965, la oficina española de AIN trabaja, junto a una veintena de oficinas repartidas por todo el mundo, para tender un puente…

Colaborador
Varias mujeres de una familia de cristianos coptos en Egipto. Foto: Ayuda a la Iglesia Necesitada

Ayuda a la Iglesia Necesitada cumple 50 años de actividad en España. Desde 1965, la oficina española de AIN trabaja, junto a una veintena de oficinas repartidas por todo el mundo, para tender un puente de información, oración y caridad con los cristianos que sufren persecución o extrema pobreza, y hacerles llegar la esperanza, el consuelo y la ayuda de toda la Iglesia

Sucede hoy. Está ocurriendo en este mismo instante. Mientras los cristianos de Occidente vivimos una vida apacible, millones de hermanos están sufriendo por causa de su fe en muchos rincones del mundo. Sufren por vivir en condiciones de extrema pobreza, o porque son discriminados, maltratados, perseguidos o incluso secuestrados y asesinados. Todo por ser cristianos.

Sobre los cristianos mártires, ha dicho el Papa: «Son más numerosos que en los primeros siglos. Ellos sufren, ellos dan la vida y nosotros recibimos la bendición de Dios por su testimonio». Son un reclamo para la mayoría los cristianos de Occidente, para salir del letargo, para despertar.

¿Qué se puede hacer? Mucho. Fundamentalmente, llevarlos en la memoria y en el corazón, rezar por ellos y hacer que el mundo no los olvide. Y dejar que su testimonio de fe, perseverancia y perdón nos remueva por dentro y cuestione nuestro modo de vivir la fe: ¿realmente Jesucristo lo es todo para nosotros como lo es para ellos?

Para tender este puente con los cristianos que sufren existe Ayuda a la Iglesia Necesitada, Fundación pontificia que ahora celebra el 50 aniversario del inicio de su presencia en España. Su objetivo es precisamente mantener vivo este puente de información, oración y caridad, y hacer llegar así la esperanza y el consuelo de toda la Iglesia a los hermanos que sufren y, en sentido inverso, trasladar a los cristianos de Occidente el valioso testimonio de fe de estos hermanos sufrientes.

En 2011, Ayuda a la Iglesia Necesitada fue reconocida como Fundación de Derecho Pontificio. Este reconocimiento supuso la confirmación de que esta institución es el instrumento privilegiado que tiene la Iglesia para socorrer a sus miembros que sufren.

5.614 proyectos en 145 países

En la actualidad, Ayuda a la Iglesia Necesitada extiende su ayuda a 145 países en los que los cristianos sufren persecución y violencia, como Iraq, Siria, Pakistán, Nigeria y China, entre otros; y también en los que la Iglesia subsiste en condiciones de extrema pobreza. En 2014, se subvencionaron un total de 5.614 proyectos en todo el mundo.

Lo que diferencia a AIN de otras obras caritativas u organizaciones de cooperación al desarrollo es que toda la ayuda que recoge y envía tiene como prioridad el apoyo a los religiosos y laicos en tareas de evangelización. Esta ayuda se concreta en construir y reparar iglesias y capillas, sostener a los sacerdotes, religiosas y laicos, apoyar a seminaristas y novicias, ayudar con medios de locomoción, biblias y libros litúrgicos a la labor pastoral y evangelizadora. Durante el pasado ejercicio, AIN brindó apoyo a uno de cada nueve sacerdotes, sobre todo en África y Asia. Asimismo, 9.800 religiosas obtuvieron ayuda para el sustento y 9.670 seminaristas recibieron ayudas a la formación.

Toda esta ayuda se inspira en la certeza de que sostener a un sacerdote, a una religiosa, a un misionero, a un seminarista o a un laico comprometido con la evangelización beneficia a todas las personas de su entorno, ya que es la presencia de Jesucristo lo que los hombres y mujeres más necesitan y anhelan. Apoyar la presencia cristiana en aquellos lugares en los que está en peligro de desaparecer es un bien para todos, porque esa presencia es un factor de paz y un motor de desarrollo.

Ignacio Santa María Pico