Los chavales nunca dejan de sorprenderme. Este trimestre hemos iniciado clases de refuerzo para los alumnos que tienen dificultades. Algunos de ellos tienen problemas de base (lectura y escritura). Otros, presentan clarísimas trazas de déficit de atención e hiperactividad, y en el sistema educativo de Sri Lanka esta situación no se contempla. La mayor parte, simplemente, no tienen a nadie que pueda ayudarlos y que siga su trabajo y estudio cotidiano (padres analfabetos o trabajadores en régimen casi esclavista).

Para practicar la comprensión leemos noticias de actualidad. Esta semana, Hiruthika, una de las pequeñas, nos dejó a todos a cuadros. Después de escuchar una noticia sobre uno de los futuros candidatos, se arrancó con una arenga política en favor de la minoría tamil, digna del mejor defensor de los oprimidos. Para comprender el prodigio hay que añadir que el 16 de noviembre hay elecciones presidenciales en Sri Lanka, que Hiruthika es tamil, y que a sus 12 años probablemente estaba reproduciendo las palabras que ha escuchado en casa. Después de la crisis constitucional del año pasado y de la desconfianza e inseguridad en que vivimos desde los ataques del domingo de Resurrección, es necesario que un nuevo soplo de vida llegue al Gobierno.

La Conferencia Episcopal, a través de la Comisión de Justicia y Paz de Cáritas, ha lanzado una campaña para concienciar a los católicos del derecho y el deber de votar con responsabilidad y coherencia con los valores del Evangelio y de la doctrina social de la Iglesia, y para intensificar la oración en las semanas previas a los comicios.  Los puntos destacados son: la búsqueda del bien común (que incluya a las minorías culturales y religiosas); la defensa de la vida (en pleno debate del aborto, siendo la pena de muerte legal en este país); la reconciliación y la paz (con miles de refugiados internos y tierras ocupadas una década después del fin de la guerra); el desarrollo sostenible (para los trabajadores y la madre tierra), y la educación y la atención a la política migratoria y a la trata de personas.

Quiera Dios que el futuro presidente se mueva para que todos tengamos vida, y vida en abundancia.

Beatriz Galán Domingo, SMC
Misionera Comboniana en Talawakelle, Sri Lanka