Los coptos lloran a su Patriarca - Alfa y Omega

Los coptos lloran a su Patriarca

Alfa y Omega

«Al conocer, con tristeza, el paso a la vida eterna de Su Santidad Shenouda III, Patriarca de Alejandría y de la Predicación de San Marcos, expreso a los miembros del Santo Sínodo, a los sacerdotes y a los fieles de todo el Patriarcado mis sentimientos más vivos de condolencia fraterna. Recuerdo con gratitud su compromiso por la unidad de los cristianos, su memorable visita a mi predecesor el Papa Pablo VI y su firma, el 10 de mayo de 1973, en Roma, de la Declaración Común de fe en la Encarnación del Hijo de Dios, así como su encuentro, en El Cairo, con el Papa Juan Pablo II, durante el gran Jubileo de la Encarnación, el 24 de febrero de 2000. Aseguro lo mucho que la Iglesia católica comparte la pena que aflige a los coptos ortodoxos y lo mucho que se mantienen en oración fervorosa para que Quien es la Resurrección y la Vida acoja a su servidor fiel en su alegría, su paz y su luz»: así dice el telegrama enviado por Benedicto XVI. En la foto, un sacerdote enciende una vela ante un retrato de Shenouda III, Patriarca de Alejandría, en la iglesia del Santo Sepulcro de Jerusalén. Shenouda III tenía 88 años.