Llega la autoevaluación al camino sinodal - Alfa y Omega

Llega la autoevaluación al camino sinodal

El Vaticano publica un documento en el que da pautas para que las Iglesias locales preparen su Asamblea de Evaluación

José Calderero de Aldecoa
Foto de familia tras la última sesión de trabajo del Sínodo en octubre de 2024
Foto de familia tras la última sesión de trabajo del Sínodo en octubre de 2024. Foto: Vatican Media.

La Secretaría General del Sínodo ha publicado este 27 de julio el subsidio titulado «Hacer memoria», un documento que tiene como objetivo guiar a las Iglesias locales en la preparación y celebración de su Asamblea de Evaluación, prevista para el primer semestre de 2027.

«Evaluar no es un ejercicio técnico, sino una experiencia de gratitud y verdad», ha explicado el cardenal Mario Grech, secretario general del Sínodo, a través de Vatican News. «Hacer memoria significa reconocer lo que el Señor ha realizado en el camino de nuestras comunidades y dejarnos guiar hacia los siguientes pasos. Así es como una Iglesia se vuelve cada vez más capaz de conversión».

En este sentido, el documento —y las notas incluidas en el mismo— invita a cada Iglesia local «a releer con gratitud y sinceridad el camino recorrido en la fase de implementación del Sínodo, a reconocer los frutos que han madurado y los pasos que aún le están llamados a dar».

Propuestas, no imposiciones

El texto está dirigido principalmente a los obispos y eparcas, y a los equipos sinodales que guían el proceso. No obstante, no se propone un modelo a aplicar, sino que sugiere un posible camino a seguir, ofreciendo preguntas, criterios y algunas sugerencias prácticas que deben adaptarse a cada contexto local.

El documento se divide en dos partes estrechamente relacionadas. La primera ofrece pautas acerca del Informe Narrativo, que es el texto en el que una Iglesia local relata el camino recorrido. Es fruto de una relectura espiritual de tres etapas anteriores: la recopilación de recuerdos, el reconocimiento y la escucha de los «signos» y la comprensión de los procesos de transformación. Todo ello interpretado a través de las tres conversiones señaladas en el Documento Final: la de las relaciones, la de los procesos eclesiales y la de los vínculos.

La segunda parte incide en la preparación y la realización de la Asamblea de Evaluación, que tiene que ser convocada por el obispo como una experiencia «profundamente espiritual». Esta ofrece una versión final del Informe Narrativo y elabora una Carta a las demás Iglesias. Esta misiva remite a las litterae communionis —las «cartas de comunión» con las que, en la Iglesia primitiva, cada comunidad daba testimonio de su fe a las demás.

En camino hacia la Asamblea de octubre de 2028

El Informe Narrativo y la Carta constituyen la contribución que cada Iglesia local ofrece al camino común de toda la Iglesia, en el espíritu del «intercambio de dones». Una vez validadas por el obispo, se remitirán al equipo sinodal nacional o regional y se compartirán con la Secretaría General del Sínodo antes del 30 de junio de 2027.

Las Asambleas de Evaluación Diocesana y Epárquica abren un camino más amplio: a estas les seguirán, en la segunda mitad de 2027, las Asambleas de las Conferencias Episcopales y las estructuras jerárquicas de las Iglesias Católicas Orientales; en los primeros cuatro meses de 2028, las Asambleas Continentales; y finalmente, en octubre de 2028, la Asamblea Eclesial en el Vaticano, concluyendo así el proceso de implementación del Sínodo 2021-2028.