Jornada Da la vida: la Iglesia busca fieles comprometidos con la vida

El Pabellón Multiusos I de la Casa de Campo acogerá, los días 29 y 30 de marzo, la Jornada mariana por la vida y la familia Da la vida. La iniciativa, que se ha presentado este jueves, está convocada…

María Martínez López

El Pabellón Multiusos I de la Casa de Campo acogerá, los días 29 y 30 de marzo, la Jornada mariana por la vida y la familia Da la vida. La iniciativa, que se ha presentado este jueves, está convocada por las diócesis de Madrid, Alcalá de Henares y Getafe con el objetivo de motivar a los católicos para que se impliquen de forma activa en la defensa de la vida. Monseñor Juan Antonio Reig Pla ha afirmado que la Iglesia «quiere ser un hospital de campaña, como ha pedido el Papa Francisco», para las mujeres que se enfrentan a un embarazo difícil, y también para las personas que sufren por un aborto

El arzobispo de Alcalá de Henares, y Presidente de la Subcomisión para la Familia y la Defensa de la Vida de la Conferencia Episcopal Española, monseñor Juan Antonio Reig Pla, ha presentado este jueves la Jornada Da la vida, que convocan las Delegaciones de Familia y Vida de las diócesis de Madrid, Alcalá de Henares y Getafe. Se trata de una Jornada mariana por la vida y la familia, que se celebrará el sábado 29 y el domingo 30 de marzo en el Pabellón Multiuoso I de la Casa de Campo.

En sus palabras, monseñor Reig Pla se mostró convencido de que «el aborto es producto de una sociedad atrasada». Aseguró que «es desvalorizar a la mujer ponerla como campeona de la destrucción de la vida», ya que «lo peculiar del genio femenino no pasa por la destrucción de la vida humana inocente e indefensa, sino por su custodia amorosa y su acogida».

Tampoco se puede promover el aborto como una libertad de la mujer, pues «la libertad es una libertad para el don, y no se puede corromper afirmando despóticamente el derecho a decidir, el derecho a acabar con el hijo engendrado». La libertad -explicó más adelante-, está hecha para la verdad y el bien, y cuando se elige abortar «no se está reconociendo el bien que es el otro», el no nacido.

«La Iglesia quiere ser un hospital de campaña»

Esto genera graves heridas en todos los implicados. «Los que tenemos la gracia de escuchar los relatos» de mujeres que han abortado -confesó monseñor Reig Pla- «sabemos que cualquier aborto es un drama, y que el síndrome post aborto es verdad y destroza a la mujer, al padre del niño y a sus respectivas familias. Muchos españoles están afectados por este drama». Un drama, «no una tragedia, porque creemos en la resurrección y el perdón». Para estas personas que sufren tras un aborto, «la Iglesia quiere ser como ese hospital de campaña que ha pedido el Papa Francisco. Tenemos la voluntad de acompañarlos sin entrar a juzgarles, porque no es lo nuestro».

El obispo de Alcalá ha compartido que, en la visita ad limina, después de quedarse helado al saber que en España ha habido dos millones de abortos, el Papa Francisco dijo a los obispos españoles «que teníamos que salir a la calle y buscar a esas personas, tener una mirada de misericordia con ellas».

Objetivo: católicos comprometidos con la vida

El principal objetivo de Da la vida -explicó en la rueda de prensa José María Piñar, portavoz de la iniciativa- es «motivar a los asistentes a dar la vida, que se comprometan a defender la vida mediante la oración, la formación y el testimonio». En especial, se va a invitar a los asistentes a implicarse en los proyectos que la Iglesia ya tiene en marcha a través de la asociación pública de fieles Spei Mater: Proyecto Raquel, de sanación psicológica y espiritual tras un aborto; Proyecto Ángel, de ayuda y acompañamiento integral a la mujer embarazada; y las Parroquias por la Vida.

Este último proyecto, al que se le quiere dar un especial impulso, busca «que las parroquias estén abiertas, y que en ellas se creen grupos de oración y formación por la vida, donde también se pueda acoger a personas con circunstancias difíciles», explicó María José Mansilla, Presidenta de Spei Mater.

En su intervención, monseñor Reig Pla desgranó los objetivos más específicos de la Jornada:

– «Orar por la familia y por el respeto de toda vida humana desde la concepción hasta la muerte natural». El objetivo principal de esta oración es «convertir los corazones». Esta conversión es la única salida al drama del aborto, puesto que «ya no hay argumentos posibles para defenderlo».

– «Favorecer una cultura de respeto a la vida humana, destacando su dignidad y su carácter sagrado».

– «Destacar el valor de la familia de fundación matrimonial entre el hombre y la mujer como el ámbito adecuado para la procreación».

– «Procurar que el derecho a la vida sea separado del debate político y de las luchas partidarias. El derecho a la vida es preopolítico, anterior al Estado, y debe estar garantizado en toda legislación».

– «Privilegiar la ayuda a la mujer en cualquier situación, destacando la vocación a la esponsalidad y la maternidad». En este sentido reconoció que la mujer embarazada puede tener que hacer frente a muchas situaciones difíciles, pero «para eso estamos, para ayudarnos unos a otros».

En torno a la Virgen de Guadalupe

jornadadalavida2Estos objetivos se promoverán de forma variada, y adaptada para todo tipo de personas. Tendrá un especial protagonismo la Virgen de Guadalupe, vinculada de forma especial a la defensa de la vida. En Guadalupe, la Virgen se apareció embarazada al indio Juan Diego, y le dijo: «Eres tú en particular quien debe defender mi causa», la de acabar con los sacrificios humanos practicados por los indígenas.

Las actividades comenzarán el sábado a las 16 horas, con la presentación de monseñor Reig Pla y el testimonio de conversión de Tim Watkins, director de la película documental sobre Guadalupe La sangre y la rosa. Esta película se proyectará a continuación, tras lo que habrá un festival con testimonios y actuaciones musicales. A las 22.30 horas, se creará un ambiente de más recogimiento para la Vigilia de oración ante el Santísimo, dentro de la cual habrá una consagración a la Virgen. La adoración al Santísimo se prolongará durante toda la noche, por turnos.

En contraste con el sábado, orientado sobre todo a los jóvenes, las actividades del domingo por la mañana están dedicadas a las familias, con un breve encuentro formativo y actividades catequéticas para los niños. El encuentro concluirá el domingo a las 13 horas, con la Eucaristía presidida por el arzobispo de Madrid, cardenal Antonio María Rouco Varela. Además, durante todo el fin de semana, en el Pabellón Multiusos habrá una zona destinada a dar a conocer las distintas iniciativas con las que la Iglesia defiende la vida y la familia.

Dar la vida, siguiendo el camino de Cristo

Durante la presentación, monseñor Reig Pla explicó que el nombre de la Jornada, Da la vida, es «una invitación a seguir el camino de Jesucristo, quien clavado en la Cruz dio al vida por nosotros», y a responder a la llamada entregando también nosotros la vida. El logo del evento representa la mano de Cristo, en blanco, con la llaga en rojo. Pretende ser símbolo del «mayor mensaje de Amor de la historia de la humanidad, el de Aquel que dio la vida por sus amados», según los organizadores.

Detrás de la organización de este evento están la Fundación Tepeyac y la productora estadounidense Renegade, responsable de La sangre y la rosa. Esta productora, además de ceder gratuitamente la película, ha aportado gran parte de la financiación del evento. Sin embargo, la organización también busca ayuda económica (que se puede prestar a través de la web) para cubrir el resto de los gastos.

María Martínez López