Twitter, Facebook…: la tecnología va más rápido que nosotros e introduce la urgencia en nuestra vida. Es mucho mejor leer un libro en papel que en una pantalla. Todo lo demás es mentira; del mismo modo, hay multitud de actividades que son mucho más sanas en la vida real. Por el amor de Dios, no seamos idiotas, recuperemos la vida real, que está ahí, esperándonos.