Hoy, la educación da prioridad al dinero, al dinero por el dinero, a fomentar la idea de que Más dinero es más felicidad. La educación que hemos recibido, y que nuestros hijos reciben, nos enseña a buscar y almacenar la máxima cantidad de dinero…, y así nos va.

Urge distribuir con justicia lo que tenemos, dar prioridad a las personas, compartir lo que tenemos. El dinero se ha convertido en un fin, cuando tenía que ser un medio. Libre mercado, sí, libertad total, pero favoreciendo la actividad de aquelos que aporten bienestar a la sociedad.