Encuentro con el rector mayor: 150 años de Salesianos Cooperadores - Alfa y Omega

Un político es un servidor público y, en mi opinión, sólo se debe entrar en política desde esa vocación de servicio.

De hecho, la palabra «ministro» viene de minus, el que menos puede, el que está al servicio de todos.
Por eso se debe ejercer la política buscando el rostro de cada ciudadano detrás de cada ley, de cada norma, de cada política pública que se propone, resolviendo los problemas de la gente, dando voz a quienes no la tienen, en diálogo continuo y escuchando y leyendo las necesidades de todos los ciudadanos, sobre todo, de los más vulnerable.

Y, obviamente, sin perder de vista a los jóvenes, que son presente y futuro.

Esa debe ser la auténtica vocación de servicio público de un buen político. Y hacerlo con alegría: con una alegría que te lleva a ti a la santidad y que lleva la esperanza a los ciudadanos a los que sirves, ayudando a que sean «honrados ciudadanos».

Para mí, esas son las claves de trabajar en política:

  • Buscar siempre lo mejor para la sociedad que habitas.
  • Trabajar por la equidad, siendo la voz de quien no la tiene.
  • Y hacerlo desde el diálogo y la alegría para generar esperanza y ayudar a cumplir sueños.

Razón, religión y amor al servicio de los demás. Los talentos salesianos al servicio de todos. No entiendo otra forma de ejercer la política que sólo es un servicio público, la gestión de la «cosa pública» para mejorar la vida de las personas.

Esta es mi humilde forma de ser Salesiana Cooperadora en Política, en POLÍTICA con mayúsculas.

Pilar Ponce
Presidenta del Consejo Escolar de Madrid
En sus palabras de bienvenida a Fabio Attard