El encuentro de los que salen al encuentro - Alfa y Omega

El encuentro de los que salen al encuentro

Se ha celebrado en Madrid el IX Encuentro Misionero de Jóvenes, con impresionantes testimonios, como el del padre Larburu, amigo y colaborador de los cistercienses martirizados en Argelia en 1996. Estuvo también el obispo de Solsona, monseñor Novell, uno de los responsables de Juventud, de la Conferencia Episcopal Española

José Calderero de Aldecoa
El padre Larburu, durante su conferencia.

Las Obras Misionales Pontificias (OMP) tienen la finalidad de alentar la conciencia misionera del pueblo de Dios, y cada año organizan el Encuentro Misionero de Jóvenes. El pasado fin de semana —13 al 15 de abril—, se celebró el IX Encuentro, con el título Seréis mis testigos.

Testigo de Dios en el mundo islámico, ha sido Miguel Larburu, Padre Blanco que dedicó 41 años de su vida a la misión en Argelia, y que ahora continúa su labor misionera en Bruselas. A lo largo de su vida, le ha tocado vivir situaciones complicadas. En Argelia conoció y colaboró con el abad Christian de Chergé, de la comunidad cisterciense martirizada en 1996. La historia de estos frailes quedó recogida en la película De Dioses y hombres, que se proyectó tras la charla del padre Larburu.

Los jóvenes pudieron conocer, de primera mano, el epílogo tras aquellos sucesos. «Como responsable entonces de los misioneros de África en Argelia y Túnez, me tocó administrar si era sensato quedarse en Argelia» en un momento en el que el país se desangraba en una guerra civil. «Una vez decididos a quedarnos, me tocó estar cerca de los compañeros, visitando a las comunidades más frágiles y alejadas, sosteniendo a las familias que habían perdido a un hijo, cumpliendo con el deber de entregar los cadáveres a sus familias… Son misiones que parecen sobrepasar toda fuerza humana, pero hubo Alguien que nos sostuvo».

Monseñor Novell con los jóvenes asistentes al encuentro. Fotos: Fernando Redondo.

¿Tuvo miedo? «No tengo miedo en decir que solía tener miedo. El miedo es necesario para preservar la vida… Los misioneros viven frecuentemente en una situación de riesgo», explica. Ahora bien: no son aventureros. Define así esta tarea: «Lo que buscamos en nuestros viajes es ayudar a los más necesitados y compartir la experiencia de Dios».

Ese trabajo también puede hacerse a tiempo parcial. Es el caso de Ignacio Amorós, joven que todos los veranos va a ayudar a los niños de la diócesis de Ngozi, en Burundi. Para Ignacio, este encuentro «ha supuesto una alegría, al encontrarnos tanto grupos que estamos organizando experiencias misioneras y la posibilidad de trabajar en común bajo el abrigo de Obras Misionales Pontificias».

Apóstoles, donde estemos

El plato fuerte del encuentro, celebrado en la Casa de Ejercicios de las Esclavas de Cristo Rey, fue la Eucaristía y el coloquio con monseñor Xavier Novell, obispo de Solsona, y uno de los responsables de Juventud, de la Conferencia Episcopal Española. Monseñor Novell habló de la importancia de la misión ad gentes, pero, antes aún, de la conciencia de «ser apóstoles allí donde estemos, sin poner excusas, sin tener en cuenta si se está allí o aquí».

El IX Encuentro Misionero de Jóvenes está organizado por el Consejo de Jóvenes de las OMP con la intención de «hacer partícipes a los jóvenes de la radicalidad de la vocación misionera, especialmente en los ámbitos de mayor dificultad; profundizar en el compromiso misionero de la Iglesia y de los bautizados; y compartir e intercambiar experiencias entre los grupos y los participantes». En esta edición, han sido cerca de 150 las personas inscritas, que han podido dedicar tres días a la profundización en el aprendizaje sobre las experiencias de la misión.

Obras Misionales Pontificias

Las OMP son una institución de la Iglesia surgida con el objetivo de apoyar la actividad misionera en las regiones y ámbitos no cristianos. Su objetivo principal es ayudar a la primera evangelización, sin excluir la colaboración en la promoción integral de los pueblos en desarrollo. OMP tienen como finalidad «alentar la conciencia misionera del pueblo de Dios, así como favorecer la cooperación entre las Iglesias por medio de la oración, el recíproco intercambio de vocaciones misioneras y la ayuda material de las comunidades cristianas en favor de los más necesitados».

Existen cuatro realidades dentro de las Obras Misionales Pontificias: la Obra de la Propagación de la Fe, que organiza el DOMUND y que da a conocer la actividad evangelizadora de la Iglesia; la Obra de la Infancia Misionera, que constituye «una verdadera red de solidaridad humana y espiritual entre los niños de los antiguos y nuevos continentes», como dijo Juan Pablo II; la Obra de San Pedro Apóstol, que sensibiliza al pueblo cristiano sobre la importancia de las vocaciones sacerdotales y religiosas surgidas en las Iglesias jóvenes; y la Pontificia Unión Misional, que promueve la formación misionera de todos los llamados a impulsar el espíritu misionero de los fieles cristianos: sacerdotes, vida consagrada, seminaristas, laicos comprometidos en el ministerio pastoral de la Iglesia…