Sí: la culpa no sólo se la echan los culpables al bosque, como dice El Roto en la viñeta que ilustra este comentario, sino que cada vez son más y más los que, día tras día, hacen todo lo posible para que los árboles ni siquiera nos dejen ver el bosque. Ricardo ha pintado, en El Mundo, una viñeta en la que se ve a una señora intentando darle una moneda a un mendigo sentado a la puerta de un Banco, y el mendigo le dice: No, no me lo dé a mí. Déselo directamente al Banco. El diario italiano Corriere della Sera ha publicado una página antológica, con motivo del reciente encuentro de fútbol entre Alemania y Grecia. Bajo el título Un partido histórico, reproduce las siguientes dos alineaciones: Por Alemania: Entrenador: Hegel. Jugadores: Goethe, Heine, Nietzsche, Mann, Schiller, Kant, Heidegger, Hölderlin, Winchelmann, Wagner, Gadamer. Por Grecia: Entrenador: Homero. Jugadores: Parménides, Platón, Esquilo, Safo, Fidias, Sócrates, Sófocles, Aristóteles, Eurípides, Aristófanes y Heráclito. ¿Se imaginan ustedes semejante desafío de civilización? Ese mismo día, en los periódicos españoles, junto a la dimisión de don Carlos Dívar, Presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial, se podía leer que un tal Ribó, Defensor del Pueblo en Cataluña, hizo viajes oficiales, entre el 2010 y el 2011, por un coste de 156.000 euros, por Holanda, Luxemburgo, Finlandia, Austria, Grecia, México, Bermudas, Canadá, Colombia, Noruega, Serbia, Italia, Portugal, Turquía, Tai Pei, Polonia, Malta, Argentina, Irlanda, Kazajistán, Zambia, Gran Bretaña y Francia. No está mal, ¿verdad? También se podía leer que la ministra doña Fátima Báñez recordaba que los mineros prejubilados cobran 2.100 euros de pensión, pagada con la solidaridad de los españoles, y publicaba en los periódicos una foto de unos manifestantes cafres disparando por un tubo de metal cohetes contra un helicóptero de la Guardia Civil. Y otra, foto, de manifestantes apedreando a un coche de la Guardia Civil, y de esposas de mineros protestando a grito limpio en el Senado, al que habían sido llevadas por los mismos socialistas que, desde el Gobierno, cerraron las minas en las que trabajaban sus maridos, hijos, nietos, novios. Y ese mismo día, en otro periódico español, se leía que los partidos políticos recibieron 17 millones de euros en el primer trimestre de 2012; entre ellos, 8 millones y pico el PP, y 4 millones largos el PSOE; por estas mismas fechas, se ha sabido que unas 200.000 personas usan tarjetas de jubilados para tener medicinas gratis; y que la hija de Cebrián, dirigente de PRISA, se embolsa 13.400 euros al mes en la dirección del Área de Cine, de Televisión Española; se ha podido leer, asimismo, que el Senado pagará 1 millón de euros por servicios de telefonía móvil (440 líneas para 266 senadores, a los que también se les entregarán 300 smartphones de gama alta); naturalmente, los traductores del catalán al vasco, etc., siguen cobrando su nómina mensual en el Senado. Y, mientras tanto, en las fiestas de Andoain se ofrecen souvenirs divertidísimos bajo este lema: Hágase una foto con un etarra por un euro. Por estas mismas fechas, la mitad más uno de los miembros del Tribunal Constitucional de España han decidido que, para Tribunal Supremo, ya están ellos, y han legalizado a Sortu, es decir a ETA. Las víctimas del terrorismo protestan y lloran de impotencia, y los comentaristas políticos escriben que «el felipismo judicial ha conquistado sus últimos objetivos»; que el TC se rinde a los proetarras, cosa que Otegui ya sabía en mayo; hablan también de «una sentencia de encargo», y se preguntan: «¿Puede ser legal un partido que se niega a condenar 857 asesinatos?» Mientras la llamada Universidad del País Vasco anuncia que pondrá un distintivo al personal que hable euskera, el lehendakari López dice que la sentencia que legaliza a los etarras no hace otra cosa que «hacer legal lo que ya es real». Verá usted, señor López, la corrupción, los asesinatos, las violaciones, la pederastia, los incestos, la explotación sexual, el robo, el secuestro, la tortura, todas las miserias humanas también son reales; vamos, más reales no pueden ser. Si le parece a usted, las legalizamos todas ellas. Y, a todo esto, la Real Academia Española, según El País, «santifica» el matrimonio gay. Y, según El Mundo, «lo bendice». Cada cual da lo que tiene, y hasta para esto tienen que recurrir a un lenguaje religioso. Si Freud levantara la cabeza… Pero hagan lo que hagan la RAE y el TC, lo que no puede ser no puede ser, y además es imposible.