Una tragedia sin sentido - Alfa y Omega

Una tragedia sin sentido

Redacción

«A raíz de esta tragedia sin sentido, pido a Dios, Nuestro Padre, que consuele a todos los que lloran y sostenga a toda la comunidad con la fuerza espiritual que triunfa sobre la violencia, por el poder del perdón, de la esperanza y del amor reconciliador»: así ha expresado Benedicto XVI su cercanía en la oración a las víctimas y familiares y afectados por la terrible matanza de la Escuela Sandy Hook, de Newtown, en Connecticut (Estados Unidos): 27 personas asesinadas a tiros, entre ellas 18 niños de 6 y 7 años. Sus nombres y el de sus profesoras, que han dado su vida por ellos, están en el corazón de todo el mundo. En Newtown sólo hay una parroquia católica, la de Santa Rosa de Lima, que desde el momento de la tragedia está abierta día y noche. «La tragedia desgarra nuestros corazones», ha dicho el cardenal Dolan, arzobispo de Nueva York y Presidente del episcopado estadounidense. «Esta tragedia –ha añadido– desgarra la paz y por eso, una vez más, denunciamos la incultura de la violencia que infecta nuestro país». En las fotos, los rostros de los niños masacrados y profesoras, y una de las niñas supervivientes. Se polemiza sobre armas sí o armas no. Más que cuestión de armas, es cuestión de educación y de estructuración adecuada de las familias, sin la cual surgen personalidades anómalas y patológicas. Está muy bien la sensibilidad del presidente Obama, que no resiste las lágrimas, pero quizás más que lágrimas hacen falta leyes y decisiones a favor de la vida.