La Comisión Europea ha aprobado un nuevo Pacto sobre la Migración y el Asilo que abarca diferentes elementos necesarios para construir un enfoque europeo global de la migración. Tras amplias consultas y encuentros entre los Estados miembro, la Comisión propone una reforma integral en varios puntos. Una reforma para muchos insuficiente y de mínimos que intenta avanzar en los principios de reparto equitativo de la responsabilidad y la solidaridad, pero que corre el riesgo de reforzar el enfoque de la externalización, la disuasión, la contención y el retorno.

No es fácil hacer un balance sopesado con tan poco margen desde que el pacto ha salido a la luz, y todavía esperando la aprobación, implementación y desarrollo de muchas de sus directrices. Sin embargo, se puede hacer una primera valoración en diez puntos.

1. Creemos que es un importante marco para desarrollar una estrategia común dentro de la Unión Europea.

2. Parece un pacto más centrado en dar una respuesta a corto plazo, y saltar la presión y bloqueo de algunos Estados miembro que en plantear una mirada integral a medio y largo plazo.

3. Las «preevaluaciones» y los «procesos exprés» no parecen mecanismos que garanticen con seguridad la salvaguarda de procesos de asilo que acierten en las identificaciones.

4. La solidaridad vinculante entre los Estados miembro, si bien intenta ser un nuevo sistema que desbloquee el fallido Dublín, no se ve claro que reduzca la presión migratoria y la gestión de esta sobre los estados del Sur de Europa.

5. La experiencia nos muestra que, mientras no se tome en cuenta también los intereses de las personas solicitantes de protección, no se evitarán los movimientos secundarios entre estados europeos.

6. Aplaudimos el foco en la salvaguarda de personas, especialmente las más vulnerables, y la colaboración y no criminalización de las personas e instituciones que suman en la ayuda humanitaria.

7. Si bien nos alegra la creciente colaboración entre estados, nos preocupa la capacidad que tienen algunos de estos estados de respetar los derechos humanos de las personas retornadas, así como la asociación tan estrecha de la cooperación a la gestión de los flujos migratorios.

8. Celebramos que se plantee un plan de acción sobre integración e inclusión, pero nos parece que la integración debería tener un peso mayor en el marco común de migraciones y refugios, pues el futuro de la UE nos la jugaremos en la gestión de la diversidad dentro de nuestras fronteras.

9. Reforzamos el acento en las vías legales de llegada a Europa, especialmente a través del reasentamiento, pero también con los modelos complementarios de patrocinio comunitario.

10. Nos alegra el énfasis en salvar vidas y no transigir con las devoluciones sumarias, incumpliendo el ordenamiento internacional.