Tres de cada cuatro musulmanes egipcios quieren imponer la sharia

Tres de cada cuatro musulmanes egipcios quieren que se aplique la sharia por igual a musulmanes y no musulmanes, y el 60% defiende la pena de muerte para quien apostate del Islam y la lapidación…

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Tres de cada cuatro musulmanes egipcios quieren que se aplique la sharia por igual a musulmanes y no musulmanes, y el 60% defiende la pena de muerte para quien apostate del Islam y la lapidación de adúlteras. Es uno de los datos que se incluyen en el último estudio del estadounidense Centro Pew de Investigaciones sobre el Islam en el mundo, elaborado a partir de encuestas realizadas entre 2008 y 2012 a 38.000 personas procedentes de 39 países

trescuatromusulmanesegipciosshariaLa creencia de que la sharia debe extenderse a los ciudadanos no musulmanes o que debe ser la ley oficial está más extendida en Oriente Próximo y el norte de África. En estos lugares, al menos, cuatro de cada diez musulmanes sostienen esta opinión, con las llamativas excepciones de Iraq (38%) y Marruecos (29%). Los musulmanes egipcios (74%) son los más propensos a decir que debe aplicarse a musulmanes y no musulmanes por igual, mientras que el 58% en Jordania sostiene esta opinión. Por el contrario, los musulmanes en el sur y este de Europa son menos propensos a pensar así.

En Asia, hay varios países donde los musulmanes representan más del 90% de la población y en los que relativamente pocas personas quieren que su gobierno imponga la sharia como única ley. Es el caso de Tayikistán (27%), Turquía (12%) o Azerbaiyán (8%).

En sentido contrario, resulta muy llamativo en varios países africanos (Camerún, la República Democrática del Congo, Ghana, Kenia, Liberia, Mozambique y Uganda), donde los musulmanes son menos de un quinto de la población, pero al menos la mitad ellos (los porcentajes oscilan entre el 52% y el 74%) quiere que la «sharia» sea ley oficial de la tierra.

Suicidas con bombas, muerte a apóstatas…

El Centro Pew pregunta también sobre los castigos físicos y condenas o ejecuciones públicas. Más de tres cuartas partes de los musulmanes del sur de Asia -especialmente en países como Arabia Saudí o Irán- sostienen que penas como cortar las manos de ladrones o decretar la muerte para los apóstatas, están justificadas.

En países como Afganistán o los Territorios Palestinos, 4 de cada 10 musulmanes justifican el uso de suicidas con bombas contra civiles en defensa del Islam. También en Egipto lo defienden 3 de cada 10 musulmanes, e incluso en países como Turquía lo aprueban un 15% (1,4 millones de turcos), un 18% en Malasia, un 26% en Bangladesh, un 13% en Pakistán… En Irak, sólo un 7% lo justifica.

Egipto es un caso llamativo. 8 de cada 10 musulmanes de entre los que quieren que el país se rija por la sharia (es decir, el 60% del total de musulmanes en el país, o lo que es lo mismo, 45 millones de egipcios) defienden la pena de muerte para quien apostate del islam y la lapidación de adúlteras. En Afganistán, los musulmanes que quieren la sharia para el país defienden ambas penas también al 80%. En Tayikistán, Malaysia e Irak, los musulmanes pro-sharia defienden la lapidación de adúlteras en un 50% y 60%.

Un dato amable que desprende el informe es que, en los países africanos, entre un 20% y un 60% de musulmanes han estado en encuentros religiosos con cristianos, algo ajeno para casi todos los musulmanes de los otros países.