México, Estados Unidos y Canadá entregan a León XIV el balón del Mundial para mostrar sus «objetivos comunes» - Alfa y Omega

México, Estados Unidos y Canadá entregan a León XIV el balón del Mundial para mostrar sus «objetivos comunes»

Los embajadores de los tres países ante la Santa Sede han hecho una entrega conjunta como «gesto de solidaridad y cooperación». El Papa está «altamente complacido»

Rodrigo Moreno Quicios
Los embajadores de México, Canadá y Estados Unidos dan el balón al Papa. Foto: Vatican News

La Embajada de México ante la Santa Sede ha entregado a León XIV este miércoles tras la audiencia general un balón oficial de la Copa Mundial de Fútbol que organizan conjuntamente México, Estados Unidos y Canadá. El gesto llega tan solo unos días después de que la Conferencia del Episcopado Mexicano publicara un mensaje llamando a aprovechar el torneo para formar «una sola familia humana desde nuestra diversidad».

Ambiente de los hinchas mexicanos. Foto: OSV News / Carlos Perez Gallardo, Reuters

Según ha informado la prensa vaticana la diplomacia mexicana, al recibir el balón, el Papa se mostró «altamente complacido por el gesto». Aseguran que el Pontífice espera que la organización conjunta del mundial suponga «un acicate para mostrar que sí es posible alcanzar acuerdos hacia objetivos comunes». Y que les deseó que el Mundial se convierta en «un símbolo de paz y cooperación internacional».

Los tres juntos se entieden

El encargado de regalarle la pelota al Papa ha sido Alberto Barranco Chabarría, embajador de México, junto a la embajadora de Canadá y el de Estados Unidos. Según Barranco, la entrega conjunta es «un gesto de solidaridad y cooperación» entre los tres organizadores.

Mexicanos celebran con entusiasmo estos días. Foto: OSV News / Paola Garcia, Reuters

Todo sigue el hilo del mensaje que ya envió la Conferencia Episcopal Mexicana en el que recordaban que, durante estos días de emocionantes partidos, «la rivalidad puede ser oportunidad de crecimiento y la competencia un espacio de encuentro y respeto mutuo». Con el objetivo siempre en la mirilla de «construir relaciones más humanas».

Se puede competir y, a la vez, hacer amigos

En aquel mensaje publicado hace apenas una semana, el presidente del episcopado, Ramón Castro, y su secretario general, Héctor Pérez, reconocieron que en su país existen diferencias «políticas, económicas, ideológicas, y sociales». Pero insistieron en que las contiendas «se pueden convertir en escuela de fraternidad en vez de rivalidades vacías; en espacios de diálogo y encuentro en lugar de odio y exclusión; en caminos de paz y no de violencia».