Los islamistas toman Marawi (Filipinas) y secuestran a un sacerdote y 14 fieles - Alfa y Omega

Los islamistas toman Marawi (Filipinas) y secuestran a un sacerdote y 14 fieles

Unos 500 miembros del grupo terrorista filipino Maute tomaron el martes la ciudad de Marawi después de un enfrentamiento con el ejército. Destruyeron y quemaron la catedral, donde secuestraron a 15 personas que quieren utilizar como rehenes para garantizarse una salida segura de la ciudad

Redacción
Foto: Agencia Fides

Unos 500 miembros del grupo terrorista filipino Maute tomaron el martes la ciudad de Marawi después de un enfrentamiento con el ejército. Destruyeron y quemaron la catedral, donde secuestraron a 15 personas que quieren utilizar como rehenes para garantizarse una salida segura de la ciudad

Los terroristas del grupo islamista Maute, el cual se proclama relacionado con el Estado Islámico, atacaron el martes la catedral católica de Marawi, en la isla filipina de Mindanao, y han secuestrado a unos 15 fieles, entre ellos un sacerdote, algunas religiosas y varios laicos.

El secuestro se produjo en el marco de los enfrentamientos entre el grupo islamista y el ejército filipino. El mismo martes, las fuerzas de seguridad lanzaron una ofensiva para capturar a Isnilon Hapilon, del grupo terrorista Abu Sayyaf, que presuntamente estaba en la ciudad para reunirse con miembros de Maute. En el tiroteo con unos 500 miembros de Maute murieron dos soldados y un policía.

Durante las horas siguientes, los islamistas tomaron varios lugares de la ciudad y el ejército ha sitiado la ciudad. El presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, ha decretado la ley marcial en toda la isla de Mindanao, de mayoría musulmana.

Escudos humanos

Según las últimas informaciones, los terroristas quieren utilizar al sacerdote y los fieles secuestrados para forzar al ejército a interrumpir la ofensiva contra ellos y garantizarse el salir de Marawi. Monseñor Edwin de la Peña, que dirige la prelatura territorial de Marawi, ha explicado el miércoles que el martes por la noche recibió la llamada de uno de los terroristas que exigió un «alto el fuego unilateral».

«Quieren un alto el fuego y que los militares les dejen salir de Marawi. De lo contrario, matarán a los rehenes», ha explicado el obispo a la agencia de noticias de la Conferencia Episcopal Filipina.

Estaban rezando a la Virgen

El ataque a la catedral se produjo en la víspera de la fiesta de María Auxiliadora, titular de la catedral, los fieles celebraban en el templo el último día de la novena a la Virgen.

«Los terroristas han irrumpido en la iglesia, llevándose a todos como rehenes a un lugar desconocido. Han entrado también en la residencia del obispo y secuestrado al vicario general, el padre Teresito Soganub. Luego han prendido fuego a la catedral y al obispado. Todo está destruido. Estamos consternados», explicó monseñor De la Peña a la agencia Fides. Él mismo se salvó porque ayer estaba de visita pastoral en la parroquia de un pueblo fuera de Marawi.

«La gente está aterrorizada»

Los miembros de Maute «han ocupado la ciudad –continuó–. La gente está aterrorizada y encerrada en sus casas. Ahora estamos a la espera de la reacción del ejército. Por ahora se trata solo de retomar la ciudad con el menor derramamiento de sangre posible. De los rehenes no se habla. Hemos activado nuestros canales, la Iglesia, los líderes islámicos y esperamos comenzar pronto las negociaciones para que sean liberados sanos y salvos».

«Hacemos un llamamiento al Papa Francisco para que rece por nosotros y para que pida a los terroristas que liberen a los rehenes, en nombre de nuestra humanidad común. La violencia y el odio solo traen destrucción: pedimos también a los fieles de todo el mundo que recen con nosotros por la paz».

Llamamiento a los terroristas

El presidente de la Conferencia Episcopal Filipina, monseñor Socrates Villegas, ha suplicado a las fuerzas del Gobierno que, «mientras se aseguran de que se cumple la ley, consideren algo primordial la seguridad de los rehenes».

También ha exhortado a Maute, «que dice tomar las armas en nombre de un Dios misericordioso y benevolente –el mismo Dios que nosotros los cristianos adoramos– que le rindan honor de verdad con su misericordia y benevolencia».

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