Muy probablemente, estamos ante la mejor película del director valenciano Juan Manuel Cotelo. Después de La última cima (2010), el cineasta apostó por la ficción en gran parte de sus largometrajes, no siempre con los mejores resultados. Si bien es verdad que la increíble labor de las Mamás en Acción ya es un manantial de gracia por sí mismo, hay que reconocer que el guion y el enfoque narrativo que consigue Cotelo en este documental son un acierto de pleno: las historias, los personajes, las imágenes de la fe popular y las tradiciones familiares cooperan al máximo para lograr el objetivo: mostrar la entrega desde el amor humano, en este caso, ayudando a los más necesitados.
Leonas tiene además una virtud cada vez más difícil de encontrar: emociona sin necesidad de manipular al espectador. En tiempos de documentales subrayados con música épica y discursos prefabricados, Cotelo opta por dejar que la realidad hable sola. Y la realidad, cuando se mira de frente, suele ser bastante más poderosa que cualquier artificio. Basta escuchar a cualquier voluntario de la fundación o contemplar las tiernas y, a la vez, duras escenas de los momentos compartidos con los pequeños en esas frías salas de hospital.
La película arranca con una idea devastadora: en España hay cerca de 50.000 menores sin familia. Ese descubrimiento llevó a Majo Gimeno a fundar Mamás en Acción en Valencia en 2013. Desde entonces, miles de voluntarios acompañan a pequeños hospitalizados que están solos en decenas de hospitales con un compromiso sencillo y gigantesco a la vez: ningún niño solo.
Uno de los grandes aciertos del documental es evitar convertir a sus protagonistas en heroínas. Las voluntarias aparecen cansadas, vulnerables y, a veces, desbordadas. Precisamente ahí reside la fuerza de la película: el verdadero heroísmo rara vez tiene algo de espectacular. Suele parecerse más a una conversación inesperada, una noche sin dormir o una comunidad de personas con una buena idea en marcha.
Producida por Infinito +1 y A Contracorriente Films, Leonas trasciende el relato social para convertirse en una película sobre el poder curativo del amor. Profesionales sanitarios del Hospital La Fe de Valencia o del Niño Jesús de Madrid recuerdan ante la cámara algo que la ciencia lleva años confirmando: el acompañamiento emocional mejora la recuperación de los menores. Dicho de otro modo, el amor cura.
Cotelo introduce una reflexión incómoda sobre la indiferencia contemporánea. Frente a la burocracia y la soledad, estas madres improvisadas responden con una idea elemental: cuidar importa. Y mucho. Leonas no pretende dar lecciones morales, pero deja al espectador con una pregunta inevitable: ¿cómo hemos llegado a normalizar que un niño pueda atravesar una enfermedad completamente solo? Desde luego, los creadores de esta cinta alcanzan su objetivo con creces: que el espectador salga de la sala con ganas de darse a sí mismo, de darse a los demás.
Juan Manuel Cotelo
España
2026
Documental
+12 años