Los artistas de éxito y los pobres recibirán a un mismo Papa
Banderas, Niña Pastori, Bustamante, Olha, Carol, Marta, Gladys o Álex… Rostros diversos que esperan con ilusión a León XIV
La prueba más clara de que el viaje de León XIV a España es para todos, todos, todos, está en las personas con las que se quiere encontrar. Las hay ganadoras de un Goya como Antonio Banderas, que en nuestras páginas confiesa que, antes que como artista, quiere vivir la visita del Papa «como un ser humano que busca y que en la Iglesia ha encontrado algunas respuestas». También está Niña Pastori, quien ha vendido más de dos millones de discos y nos confía que buscará «sembrar esperanza» con motivo de la visita del Pontífice. A la lista se unen más cantantes de éxito como Diana Navarro, Daniel Diges o David Bustamente. Son personas relevantes en la cultura y, aunque esto sea positivo en sí mismo, suponen solo una parte de los rostros con los que el Papa se encontrará. Hay otra cara de nuestro país sobre la que posará la mirada y que, de hecho, visitará antes que cualquier otra: la de los descartados. Su nombre no aparece en tantos letreros luminosos, pero igualmente lo tienen. Por ejemplo, Olha, ucraniana, periodista y quien encontró techo en CEDIA 24 Horas, el recurso de Cáritas Madrid para personas sin hogar, nos habla en este número de sus amigos de la calle como Carol, Marta, Gladys o Álex.
Fuera de la capital, el viaje seguirá esa misma brújula, pues León XIV visitará la cárcel Brians 1 en la diócesis de Sant Feliu de Llobregat, donde viven, según su capellán, «los importantes para su corazón». O a los vecinos criminalizados del Raval, en Barcelona, que frecuentan la iglesia de San Agustín. Según su párroco «que haya interés de los medios está haciendo mucho» por borrar el estigma. En Gran Canaria y Tenerife, el Pontífice conocerá en el centro Las Raíces de Accem a migrantes como Muteb, quien nos cuenta que «quiero devolver de alguna forma toda la ayuda que me dieron».
Todos somos diferentes y tenemos una situación distinta, pero independientemente de cuál sea, León XIV tendrá un mensaje a nuestra medida. Si le escuchamos, claro.