La visita del Papa - Alfa y Omega

Este mes he pensado que sería bueno conocer lo que esta visita del Papa ha significado para algunos de mis hermanos refugiados iraquíes. Para ello he entrevistado a los jóvenes José y Juan, que  tuvieron que escapar de Irak junto a sus padres y a su abuela en el 2014. Estos dos jóvenes me han dicho  con algo de tristeza que esperaban que Francisco hablase algo más de los cristianos iraquíes obligados a escapar de su tierra. Pero también han afirmado que su visita ha sido muy importante para todo el pueblo y que les ha dado esperanza.

El doctor Rayan, que tuvo que abandonar su tierra, su casa y su trabajo como dentista, y escapar con su mujer, hijos y madre, ha dicho que da gracias «al Señor por la bendita e histórica visita del Papa Francisco al Irak herido, que sufrió muchas guerras y divisiones, que llevaron a la ruptura de la unidad en este país. Esperamos que esta visita acabe con las barreras, divisiones y con las heridas profundas que afectan al país». 

También «esperamos que ofrezca esperanza a los refugiados cristianos iraquíes que hemos tenido que abandonar nuestra tierra y que hoy nos encontramos sin un hogar; hemos sufrido mucha injusticia y marginación». Además, continúa el doctor, «esta visita ha dado importancia a las regiones históricas y  a las antiguas iglesias santas que fueron destruidas».

 La joven Ángela tuvo que escapar  de su tierra en 2013 con sus padres y hermanos. Primero se refugiaron en Lituania durante un año, donde su padre falleció y tuvieron que enterrarlo allí. Cuando se dieron cuenta de que era casi imposible llegar al resto de Europa, decidieron volver a Turquía e intentar desde allí viajar como refugiados a Canadá, Norteamérica o Australia. En Lituania dejaron a su hermana con su marido e hijo recién nacido. Llevan esperando el visado desde el 2016.

Ángela ha dicho que la visita del Papa ha sido para ellos y para todo el pueblo de Irak una gran alegría, sobre todo para los cristianos. Ella y su familia han acompañado al Papa en su visita a través de internet y con la oración.

Casi todos los refugiados iraquíes aquí han seguido paso a paso la visita de Papa Francisco con agradecimiento y con mucha esperanza para el futuro del país y de la comunidad cristiana allí presente. Ahora se sienten menos solos y menos abandonados.

Mientras, seguimos esperando que ese derecho del cual ha hablado el Papa Francisco se haga realidad en nuestro mundo de hoy: que el ser humano no tenga que emigrar por la fuerza, y que si quiere hacerlo, lo pueda hacer con seguridad.