La Iglesia de EE. UU. sobre las jaulas en la cárcel de migrantes rodeada de cocodrilos: «Horripilante»

La Iglesia de EE. UU. sobre las jaulas en la cárcel de migrantes rodeada de cocodrilos: «Horripilante»

«Podría ser la punta del iceberg», asegura un experto a la luz de un informe del propio Departamento de Seguridad Nacional, previo al cierre del centro de detención de Alligator Alcatraz

María Martínez López
Alguna de las jaulas empleadas. Foto: OSV News / Reuters / DHS OIG.
Alguna de las jaulas empleadas. Foto: OSV News / Reuters / DHS OIG.

Varios representantes de la Iglesia en Estados Unidos han criticado las malas condiciones de vida que se daban en Alligator Alcatraz después de que el propio Gobierno constatara situaciones de hacinamiento y abusos. También han señalado a un problema que afecta a toda la política migratoria. 

Este centro de detención de migrantes fue inaugurado por Trump en Florida en julio de 2025. Debe su sobrenombre a estar en plena zona de los Everglades, unos manglares llenos de caimanes y cocodrilos.

Cerró en junio pasado, menos de un año después, después de meses de demandas de organizaciones humanitarias y ambientalistas. Ahora, la Oficina del Inspector General del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés), ha publicado un informe sobre su funcionamiento. 

Uno de los detalles más reveladores es el uso de celdas de 1,7 metros cuadrados (similares a cabinas telefónicas), recoge EFE. Según los inspectores que visitaron el centro, hasta 79 migrantes fueron confinados «entre varios minutos y casi dos horas» en estas pequeñas jaulas entre el 17 de julio de 2025 y el 18 de enero de 2026.

Menos de la mitad del espacio legal por preso

Anna Gallagher, directora ejecutiva de la Red Legal Católica sobre Inmigración (CLINIC, por sus siglas en inglés), califica los hallazgos de «horripilantes». «Confinar a la gente en pequeños recintos de metal durante horas nunca debería normalizarse como parte de nuestro sistema de inmigración», asegura a OSV News

«Nuestra fe católica nos llama a reconocer la dignidad conferida por Dios a cada persona, y estas prácticas violan ese compromiso fundamental», subraya Gallagher. «Este informe exige rendición de cuentas y una acción inmediata para asegurar que cada persona en custodia del Gobierno sea tratada con la dignidad que merecen». 

El hacinamiento de los migrantes también era evidente en el centro, según la investigación. La normativa nacional establece que cada detenido disponga de al menos siete metros cuadrados de superficie, pero a su máxima capacidad el centro solo ofrecía 2,6. La ausencia de espacio «redujo la movilidad diaria de los internos, aumentando los niveles de estrés y el riesgo de propagación de enfermedades contagiosas», según los inspectores.

Trump inauguro el centro de detención en julio de 2025. Foto: AFP / Andrew Caballero Reynolds.
Trump inauguro el centro de detención en julio de 2025. Foto: AFP / Andrew Caballero Reynolds.

Los detenidos manifestaron asimismo «retrasos significativos» en la evaluación médica de los recién llegados, objetos de higiene personal «insuficientes» o raciones de comida demasiado pequeñas y en mal estado de conservación. Además, indicaron que tuvieron prohibido salir al exterior durante algunas semanas, lo que contraviene la normativa.

¿Es el informe la punta del iceberg?

Desde la Iglesia, con todo, se va más allá. David Spicer, director de Política y Compromiso por la Migración de la Conferencia Episcopal Estadounidense, ha afirmado que «desgraciadamente, estas violaciones de los estándares de detención del propio Gobierno no son enteramente sorprendentes». 

Estos estándares, «ya sean sobre asegurar el acceso igualitario a los servicios religiosos» o las protecciones para niños y familias, «solo son creíbles si se mantienen en todos los centros de detención». Esa es la razón, asegura Spicer, por la que «la conferencia episcopal ha exhortado repetidamente una supervisión periódica». 

La necesidad de esta vigilancia «solo se ve exacerbada por la inmensa presión a la que se está sometiendo a Seguridad Nacional para expandir la capacidad de internamiento de inmigrantes lo más rápido posible». citando al presidente del Comité de Migraciones del episcopado, asegura que «estas cuestiones deberían ser causa de una reflexión más profunda». 

El obispo de Miami lideró una concentración de moteros católicos en protesta por el centro. Foto: OSV News.
El obispo de Miami lideró una concentración de moteros católicos en protesta por el centro. Foto: OSV News.

«Creo que este informe podría ser la punta del iceberg en lo que se refiere al trato inhumano de detenidos en centros de detención de inmigrantes», asegura Kevin Appleby, predecesor de Spicer y ahora en el Centro de Estudios sobre Migración de Nueva York. 

El gran paquete de reformas fiscales y presupuestarias de Trump «básicamente escribía un cheque en blanco al ICE», la agencia de control migratorio y de aduanas, «para expandir los centros de detención sin ninguna supervisión. Así que tristemente veremos más este tipo de tratamiento por el país».

En este sentido, Appleby alaba al arzobispo Thomas Wenski, de Miami, por «presionar al Departamento de Seguridad Nacional para cerrar Alligator Alcatraz». Y señala que «se deben lanzar campañas similares en otras diócesis donde se están construyendo nuevos centros de detención».