La HOAC pide «votar con libertad para promover el bien común» y ejercer la política como «vocación de servicio»

A las candidaturas que concurran a las elecciones, la entidad católica les pide fijar la atención en la gran cantidad de «temas sin agenda», que afectan principalmente a «los más vulnerables» y que «deberían ser el objetivo principal de una acción política a la altura de la dignidad humana»: la pobreza y exclusión, el empleo insuficiente y precario o la orientación económica hacia el crecimiento que no resuelve la desigualdad entre sectores de la población

José Calderero de Aldecoa
Foto: EFE/Enric Fontcuberta

A las candidaturas que concurran a las elecciones, la entidad católica les pide fijar la atención en la gran cantidad de «temas sin agenda», que afectan principalmente a «los más vulnerables» y que «deberían ser el objetivo principal de una acción política a la altura de la dignidad humana»: la pobreza y exclusión, el empleo insuficiente y precario o la orientación económica hacia el crecimiento que no resuelve la desigualdad entre sectores de la población

Para la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC) vivimos en «un momento delicado de la vida social», marcado especialmente por «la desigualdad generada por los sacrificios impuestos, el auge de mesianismos racistas y ultranacionalistas en toda Europa, las nuevas forma de exclusión que deterioran la vida de inmigrantes o de las personas mayores» y por una «demanda abrumadora de compromisos para avanzar en la igualdad de las mujeres y por la creciente concienciación ante los problemas medioambientales».

Ante este panorama, la HOAC ha elaborado un documento, titulado Renovar la democracia, en el que invita a reflexionar sobre el derecho y el deber de los ciudadanos «de votar con libertad para promover el bien común» y a ejercer la política, con palabras del Papa Francisco, como «vocación de servicio, diaconía laical que promueve la amistad social para la generación de bien común».

Incorporar la dimensión política

A los primeros –los ciudadanos–, les invita a «un mayor grado de participación y compromiso personal», que va más allá del voto. Incorporando «la dimensión política a nuestras vidas, podemos exigir que se atienda a las verdaderas necesidades del pueblo, buscando el bien común y priorizando a los más empobrecidos, y que los programas reflejen la acción de gobierno que efectivamente se quiere llevar a cabo».

Temas sin agenda

A las candidaturas que concurran a las elecciones, la entidad católica les pide fijar la atención en la gran cantidad de «temas sin agenda», que afectan principalmente a «los más vulnerables» y que «deberían ser el objetivo principal de una acción política a la altura de la dignidad humana»: la pobreza y exclusión; el empleo insuficiente y precario; la insostenible deuda pública y privada; la orientación económica hacia el crecimiento que no resuelve la desigualdad entre sectores de la población; la débil solidaridad y cooperación internacional al tiempo que aumenta el gasto militar; y el fracaso de las políticas contra el calentamiento global basadas en la mercantilización del entorno.

Asimismo, les insta a «garantizar las oportunidades para la participación política y respetar las normas de las sociedad, sus instituciones y sus derechos civiles, para reforzar la legitimidad de las medidas adoptadas por los líderes políticos y generar el apoyo necesario para ser eficaces».

El papel de los medios de comunicación social

En su reflexión la HOAC también quiere sumar a los medios de comunicación social a este reto. «Convertidos en actores principales de la vida pública, tienen la responsabilidad de transmitir la información adecuada para que las personas sean cada vez más conscientes de la dignidad de su humanidad, más responsables, más abiertas a los demás, particularmente a los más necesitados y a los más débiles», afirman.

Sin embargo, para lograr este propósito deben desterrar aquellas informaciones que «promueven una visión de las campañas electorales como una competencia descarnada por el poder, sin mayor vocación de servicio, sustituyendo el debate de ideas y propuestas por el espectáculo y el escándalo». Asimismo, «es deseable acabar con la práctica del insulto, la falacia y la crítica indiscriminada a la clase política, para no contribuir al envilecimiento de la vida social y al deterioro de la conciencia cívica».

Superar el pensamiento único

Finalmente, la HOAC apuesta por «una mayor democratización de las estructuras de poder» y «la transformación social en función del bien común». Para ello, apoya las propuestas que van en línea de favorecer y reforzar «la presencia de los agentes sociales, para fomentar el asociacionismo y promover una ciudadanía activa», de tal forma que la solidaridad sea el estilo y el medio para la realización de una política que quiera mirar al verdadero desarrollo humano «por el bien de todos y cada uno, para que todos seamos verdaderamente responsables de todos».

J. C. de A./HOAC