La familia, «refugio de la libertad»

María Martínez López

«Es muy importante mantener la familia intacta, porque es el gran refugio de la libertad en el mundo». Como ya dijo Chesterton, «el capitalismo, igual que el marxismo, está en guerra con la familia. Desea que sus víctimas sean individuos, átomos, porque los manipula mucho más fácilmente». Al capitalismo «le interesa que haya poco vínculo familiar, porque a menos vínculo familiar, consumes mucho más». Lo afirmó el obispo de San Sebastián, monseñor José Ignacio Munilla, en la conferencia La familia, capital social, que pronunció durante el Encuentro diocesano de Familias, el pasado 24 de mayo.

En la conferencia, monseñor Munilla subrayó también que la familia es la respuesta a la gran crisis que vive la sociedad. En primer lugar, en la familia se descubre que «no existo solo, no soy un individuo; soy persona», vinculada a otras por el amor. Además, en la familia se aprende el olvido de uno mismo, la preferencia por los más débiles y el valor de la experiencia. Por último, «la familia es una gran apertura a la trascendencia». La familia es, también, «el único lugar donde se toman en serio el amor y la verdad». Con todo, el obispo matizó que defender la verdad de la familia natural no significa «que nos creamos superiores a nadie. El don es de Dios», que quiere «que seamos instrumentos suyos para difundir el amor en el mundo».

M. M. L.