Keylor, un portero de película - Alfa y Omega

Keylor, un portero de película

Costa Rica vive como una atracción extraordinaria Un hombre de fe, el filme que relata su lucha, los sinsabores y su voluntad hasta llegar al éxito

Colaborador

Costa Rica vive como una atracción extraordinaria Un hombre de fe, el filme que relata su lucha, los sinsabores y su voluntad hasta llegar al éxito

Era bajito. Cuando fue preseleccionado para las categorías inferiores de la selección de Costa Rica, en busca de futbolistas del futuro, hubo entrenadores que dijeron que nunca podría ser el «arquero» titular del futuro equipo nacional, pues sus medidas no inspiraban respeto.

Era juvenil y Keylor Navas sentía cómo le querían cortar las alas por su altura. El guardameta demostró en los entrenamientos, con una velocidad de movimienos felina, que había nacido para triunfar en el fútbol mundial en un país sin pedigrí de balompié. Ese momento fue clave en su carrera. La película Un hombre de fe, estrenada esta semana en Costa Rica, desvela la voluntad de un chico para llegar a ser un grande con su trabajo y con una creencia en Dios que le ayudó sobremanera en los momentos más difíciles.

Keylor Navas asistió en la localidad costarricense de Belén a la primera función, ante dos mil personas, de un filme que dura 97 minutos y que desmenuza las vicisitudes de su vida hasta convertirse en un ídolo nacional, hasta transformarse en el portero del mejor equipo del mundo, hasta ocupar el puesto que lucieron Juanito Alonso, Betancort, Araquistaín, García Remón, Miguel Ángel, Buyo e Íker Casillas a lo largo de medio siglo.

La historia comienza en el pueblecito de San Andrés, en Pérez Zeledón, donde un chaval, Keylor Navas Gamboa, inmerso en una zona rural, soñaba con jugar en el Real Madrid. Era una esperanza casi imposible, allí, en medio de la nada, en un país sin chaché en el fútbol. Pero Keylor luchó por ser «arquero» desde la niñez. Su ilusión movió montañas, conmovió a sus familiares, que le llevaban en autobús, cuando no iba caminando, para entrenarse en el equipo infantil de la Asociación Deportiva Escuela de Fútbol Integral de Pedregoso (ADEFIP), la escuela de fútbol de Pérez Zeledón, la comarca donde nació.

«Nunca admitan un no»

Su rapidez bajo los palos le hizo ser observado por el Deportivo Saprissa, que le fichó para sus categorías inferiores. Fue entonces cuando los seleccionadores de muchachos jóvenes dijeron, en una prueba de ámbito nacional, que Navas era bajito. Les contestó con sus paradas, su mando en el área, su energía y su decisión para salir ante el ataque de los delanteros. «Mi fe en Dios me ayudó en los momentos más difíciles para alcanzar lo que yo quería», explicó Keylor en la presentación.

La película relata también algunas envidias de los agoreros que intentan frenar a quien tiene todo el ímpetu para triunfar. Keylor ganó cinco títulos consecutivos en el Saprissa, conquistó la Copa de Campeones de la Concacaf, quedó tercero en el Mundial de Clubes 2005 y decidió que debía dar el salto a Europa, para intentar el éxito en el fútbol más mediático.

Fichó por el Albacete. Pasó al Levante. Jugó en Primera. Destacó. Brilló. Y fue votado como el mejor guardameta de la Liga española 2013-14. Ese rendimiento le llevó al Real Madrid, que confirmó su adquisición tras el éxito del cancerbero en el Mundial de Brasil. Navas dijo «no» a Van Gaal, entrenador del Manchester United, porque venía al conjunto madrileño.

En la presentación Navas dio un consejo a los niños que, como el, sueñan en un imposible: «Nunca dejen que les digan que no, sigan luchando por sus sueños».

Y por fin, en el Bernabéu

Keylor debutó con la selección absoluta de Costa Rica en 2008, dejando en suspenso a quienes decían que era bajito. Suma 74 encuentros internacionales. La película, dirigida por la costarricense Dinga Haines, se ha estrenado en los cines de Costa Rica y se prevé que a partir de enero será proyectada en todos los países de la América de habla española y en Europa. «No es una loa a Keylor, el filme tiene el objetivo de ser una historia de trabajo, sacrificio, inspiración y fe en Dios para conseguir una meta», advierten los productores. «Es lo que deseaba Navas, animar a quienes tengan fe en conseguir algo a que no dejen de pelear por ello, como hizo él».

El guardameta aparece en la cinta junto a sus compañeros del plantel madridista, al lado de Zidane y con el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez. Son los momentos en los que se relata el final feliz de una carrera plagada de dificultades, nacido en una zona agrícola de la península centroamericana, perdida para el mundo. Hoy, Keylor ha celebrado dos Champions, tres Mundiales de Clubes, tres Supercopas de Europa, una Liga y una Supercopa de España. El portero colaboró en la letra de una de las canciones de la película, titulada, cómo no, Hombre de fe. En nuestra Liga reza antes de cada partido, de rodillas. Pide ayuda y la recibe, pero trabaja por ello.

Tomás González Martín/ABC