El mejor coro infantil francés llega a Madrid con «sorpresas maravillosas»
Tras visitar Marruecos, su primera gira en un país musulmán, Los Niños Cantores de París actuarán este domingo con obras de Couperin, Franck, Victoria, Haendel y Messiaen
La Maîtrise de Sainte-Croix de Neuilly, conocida en España como Los Niños Cantores de París y considerada el mejor coro infantil francés, actuará este domingo a las 20:45 horas en la iglesia madrileña de San Manuel y San Benito tras una gira por Marruecos. Mayeul Cazelles estaba en el equivalente francés de 2º de Primaria cuando ingresó en esta formación, perteneciente a la prestigiosa escuela privada Notre-Dame de Sainte-Croix.
Ahora, con 18 años, está visitando España por segunda vez con esta formación después de una semana de gira por Marruecos. La gira también los está llevando a Ronda, Cáceres, Sitges y Tarragona. «Es mi segunda gira por España. Son siempre muy agradables porque es un país donde el público es muy acogedor y cálido» en los conciertos.
Es un buen momento para los conciertos de música religiosa por coros de niños cantores en España, pocas semanas después del protagonismo que tuvieron varios de ellos durante la visita de León XIV. Así, en la Misa en Cibeles intervinieron las escolanías del monasterio de San Lorenzo de El Escorial, la abadía de la Santa Cruz y la JMJ. Y, en Barcelona, la Escolanía de Montserrat marcó el tono de la espectacular inauguración de la torre de Jesucristo de la basílica de la Sagrada Familia.
Hippolyte Willaume, su responsable, explica que Los Niños Cantores de París es un coro de niños de 10 a 15 años que se completa con otro de adultos de 16 en adelante. «Esto nos permite abordar un repertorio muy amplio que abarca las cuatro voces: soprano, contralto, tenor y bajo».
Está formado principalmente por música clásica, «y en particular música sacra», aunque también incluye obras que no lo son. En San Manuel y San Benito alternarán piezas de autores franceses, como François Couperin o César Franck; con piezas gregorianas y de autores universales como Vivaldi, Victoria o Haendel. «Seas cristiano o no, creyente o no, este repertorio llega al corazón».
Señala, además, que también están incluyendo obras contemporáneas, algunas de las cuales podrán escucharse en el concierto de Madrid. Es el caso de O Sacrum Convivium, de Olivier Messiaen (1908-1992). «La música contemporánea es muy popular en Francia, pero es algo relativamente nuevo para nosotros, así que promete algunas sorpresas maravillosas para el público».
Padres, hijos y nietos en Los Niños Cantores de París
En el caso de Mayeul, su pieza favorita de este concierto es el Cantar de Jean Racine, de Gabriel Fauré, siempre presente en el repertorio del coro infantil francés. «Es una pieza romántica escrita a finales del siglo XIX por Fauré como examen final de los estudios de música. Además de que me encanta la melodía, saber que fue escrita por un estudiante me acerca a ella». Además, le trae muchos recuerdos porque «la aprendí primero como voz blanca y luego la redescubrí al convertirme en bajo».

Otro dato curioso de esta gira por Marruecos y España de La Maîtrise Sainte-Croix es que «el organista es director del coro y su nieto, de 13 años, también canta», explica Willaume. No es algo anecdótico: muchos integrantes son hijos o nietos de antiguos miembros. «Esta transmisión intergeneracional y familiar es fundamental para nosotros».
¿Estar vinculados a un importante centro privado no hace de la formación musical algo elitista? El responsable de La Maîtrise responde que el «gran apoyo» del colegio les permite «llevar a cabo los proyectos en las mejores condiciones». Pero a la hora de elegir a sus miembros, «lo único que importa es la aptitud musical».
«Si un chico que vive en París desea unirse a nosotros» y tiene «cualidades vocales y musicales», estarán «encantados de recibirlo». En algunos casos, «su formación puede ser financiada mediante una beca». Además, desde 2016 están abiertos a niños de otros colegios, que suelen ser en torno a una decena.
Marrakech, Casablanca y Tánger fueron las paradas de La Maîtrise de Sainte-Croix de Neuilly en Marruecos, antes de aterrizar en España. Los habían invitado los consulados de Francia en Marrakech (cuyo cónsul también es exmiembro) y Tánger. «Fue una experiencia bastante especial, ya que somos un coro católico», apunta Mayeul.
Confiesa que no fue fácil celebrar Misa y que en los conciertos había menos público que ahora en España, aunque le llamó la atención su «curiosidad». Aunque Willaume asegura que, a pesar de todo, la asistencia fue numerosa. «Nos impresionó y conmovió la cálida bienvenida del público», asegura.
«Era nuestra primera vez en el continente africano y en un país musulmán», donde interpretaron el mismo repertorio mixto de música sacra y profana que en España. «Fue una gran alegría llegar al corazón de personas de diferentes religiones y creencias». Mayeul recuerda que también visitaron China en 2019. «Ir a países que no conozco es una experiencia que me encanta».
¿Cómo se compatibiliza música y exigencia académica?
Sobre sus inicios en Los Niños Cantores de París, Mayeul recuerda que con 7 años «no sabía muy bien lo que era, pero me gustó de inmediato. Creo que me habría arrepentido de no unirme». Entrar no fue automático: tuvo que hacer una audición con el director y, después de ser admitido, prepararse con sus compañeros durante dos años antes de entrar a formar parte del coro para los conciertos.
Tras finalizar los estudios secundarios, está haciendo un intenso curso preparatorio de dos años para entrar en una escuela de negocios, «una de las formaciones más exigentes de Francia». Ha tenido que reducir su participación en el coro: solo va a los ensayos una vez a la semana, en vez de tres. Ese día supone para él la oportunidad de «relajarme y desconectar de las clases».
«El canto es una pasión para mí», asegura. «No creo que quiera convertirlo en un trabajo», aunque no está totalmente cerrado a la idea. En cualquier caso, «tengo la intención de seguir cantando el mayor tiempo posible».