Gentes: Juan Manuel de Prada, escritor (en ABC) - Alfa y Omega

El dinero y el ateísmo están íntimamente vinculados. El ateísmo crece en las sociedades más opulentas porque el dinero es un sustituto de Dios. No podéis servir a dos señores: es cierto, son incompatibles. El dinero es un ídolo, un simulacro de Dios. La proximidad al dinero te aleja de Dios y, por tanto, te va encanallando. En realidad, lo que padecemos hoy, que algunos llaman crisis económica y que otros, poniéndose más interesantes, llaman crisis de valores –lo cual resulta más repugnante–, es una apostasía. El capitalismo no es un sistema de organización económica, sino una visión del hombre, que ha llevado a la situación presente.