Gentes: Christophe Beaudouin, experto en demografía (en The Family Watch) - Alfa y Omega

Existe una despreocupación demográfica que nos está llevando a una especie de suicidio. El número de niños que nacen ahora mismo en Europa no llega para garantizar la tasa de reemplazo generacional. No hay ningún país que tenga un desarrollo económico sostenible basado en una población que está envejeciendo. Si tenemos más niños se estimula el mercado; hay más demanda de servicios; una familia consume más porque tiene más necesidades, pero la gente mayor tiende a ahorrar y no gasta tanto dinero. La crisis demográfica no es la principal razón de la económica, pero sí una de ellas. La clave está en que exista una política familiar estable y duradera a largo plazo.