El Constitucional alemán autoriza el suicidio asistido comercial

Con la anulación por parte del Tribunal Constitucional alemán de un artículo del Código Penal, se amplía a las entidades comerciales la despenalización de la asistencia al suicidio que ya se permitía a personas cercanas al enfermo. «El derecho de autodeterminación ayuda a legitimar que gente desesperada se suicide de forma supuestamente voluntaria con ayuda de terceros», lamenta el médico y bioeticista germano Axel Bauer

María Martínez López
Foto: EFE/EPA/Thorsten Wagner

Con la anulación por parte del Tribunal Constitucional alemán de un artículo del Código Penal, se amplía a las entidades comerciales la despenalización de la asistencia al suicidio que ya se permitía a personas cercanas al enfermo. «El derecho de autodeterminación ayuda a legitimar que gente desesperada se suicide de forma supuestamente voluntaria con ayuda de terceros», lamenta el médico y bioeticista germano Axel Bauer

La decisión del Tribunal Constitucional alemán de anular la ley que prohibía los servicios comerciales de suicidio asistido «allana el camino hacia una sociedad en la que el derecho de autodeterminación ayude a legitimar que gente desesperada se suicide de forma supuestamente voluntaria con ayuda de terceros». Con estas palabras lamenta la sentencia, en declaraciones a Alfa y Omega, el médico y bioeticista germano Axel Bauer.

En su sentencia, que da respuesta a un recurso de varias entidades de promoción del suicidio asistido y de algunos enfermos y médicos, la corte considera que los ciudadanos tienen derecho a determinar su propia muerte buscando ayuda externa.

El alto tribunal, «sin que existiera esta necesidad, ha postulado un nuevo derecho individual al suicidio así como a la ayuda externa, citando el derecho a la autodeterminación y la dignidad humana», valora Bauer. Una práctica sobre la que se «pasará por encima», o que incluso se «glorificará», al entenderla como «la expresión última de la libertad civil»

Esta sentencia forma parte de un amplio abanico de iniciativas para extender en distintos países de Europa la eutanasia y prácticas equiparables, como la ayuda al suicidio. Se produce días después de la admisión a trámite, en España y Portugal, de sendas leyes de eutanasia.

El suicidio asistido ya era legal

Hasta ahora, el Código Penal alemán castigaba con hasta tres años de cárcel «el apoyo comercial al suicidio». La reforma de 2015 en la que se introdujo este artículo no veta la ayuda brindada por familiares o amigos cercanos del paciente, por lo que tiene como principal cometido impedir la oferta de servicios comerciales como los que ya existen en Suiza.

El presidente del Constitucional, Andreas Vosskuhle, que ha explicado la sentencia, ha esgrimido que mediante otras leyes se puede promover la prevención del suicido o los cuidados paliativos. El doctor Bauer explica que entre estas posibles medidas podría estar obligar a informar sobre alternativas y establecer un período mínimo de espera, como se establece en relación al aborto.

Pero –ha añadido el presidente– no se deben establecer castigos contra decisiones que solo competen a una persona. Los pacientes no pueden llevar a término su decisión de quitarse la vida sin asistencia externa, por lo que esta vía debe ser legal. Ahora, compete al legislador analizar «el amplio espectro de opciones» para regular el suicido asistido.

No solo para los terminales

Sin embargo, el bioeticista alemán señala que de la argumentación del alto tribunal se desprende que «el derecho al suicido también prohíbe hacer depender la asistencia para el mismo de criterios materiales, como la presencia de una enfermedad incurable». Es decir, desde el momento en que se admite que una persona tiene derecho a suicidarse, este no se puede limitar.

Con todo, Bauer no dirige sus críticas solo contra las entidades comerciales que promueven el suicidio asistido o contra los magistrados del Constitucional. Admite, incluso, que si solo se hubiera anulado un párrafo del Código Penal «pobremente pensado y elaborado, podría haber sido respetable. Se debería preguntar a quienes en 2015, en contra de todas las advertencias, pensaron que tenían que introducir ese articulado, si no están ellos mismos en el origen de la decisión de hoy. Desgraciadamente, con frecuencia las buenas intenciones son lo contrario de una buena actuación».

DPA/AP/María Martínez López