El arzobispo de Toledo carga contra ‘Pederoclastia’, una exposición «grotesca e insultante» contra la Iglesia

En la citada muestra se dice que la Iglesia es «una garrapata que sigue chupando sin parar del Estado« y que sus sacerdotes «tienen derecho de pernada sobre niños de sus feligresías»

Fran Otero
Foto: EFE/Héctor Martín

En la citada muestra se dice que la Iglesia es «una garrapata que sigue chupando sin parar del Estado« y que sus sacerdotes «tienen derecho de pernada sobre niños de sus feligresías»

Se llama Pederoclastia y dice que su objetivo es denunciar los abusos sexuales cometidos en el seno de la Iglesia. Pero el tono de esta exposición, que se puede ver en un antiguo templo en Toledo, es «insultante», según palabras del arzobispo de Toledo, Braulio Rodríguez, que ha dedicado su carta pastoral a denunciar esta «grotesca» iniciativa.

Recuerda el primado de España que en la muestra se pueden leer frases del siguiente calibre, muy alejadas de la realidad: «Quien se dice llamar santa madre iglesia no cuida de sus hijos, y ampara abusos y violaciones a niños tanto por parte de obispos, cardenales e incluso papas»; «[La Iglesia] es una garrapata aún más grande que el perro Estado del que sigue chupando sin parar, y en el que sus clérigos ejercen derecho de pernada sobre niños de sus feligresías, cual auténticos señores feudales, sin que el resto de cristianos decentes ni la sociedad en general reacciones contra ellos con la contundencia debida».

El prelado reconoce que los católicos y, entre ellos sacerdotes y obispos, «somos pecadores», pero añade que «ni yo soy un “obispóptero”, lleno de lujuria, ni los sacerdotes toledanos, de los que soy responsable, son lo que dice semejante exposición». Y continúa: «La pederastia es problema de toda la sociedad española y sabemos en qué ámbitos abunda más: familia, centros deportivos y otros. El porcentaje de los que han abusado de menores es tan bajo respecto a toda la población española, que es un insulto a la inteligencia hacer afirmaciones que no son verdad, aunque haya sacerdotes pederastas, sí, pero en un nivel tan bajo respecto a la población española. No es en absoluto admisible la pederastia, tampoco la que hayan cometido algunos sacerdotes, si está probado, pero tampoco condenar sin tener seguridad y dejándose llevar de tópicos o lo que inventan determinados medios de comunicación». En este sentido, reconoció que la «inaceptable» pederastia de sacerdotes ha supuesto «un revulsivo para la Iglesia».

Pero insiste en que «no podemos aguantar insultos, calumnias hasta límites insospechados» y concluye: «No queremos reaccionar histéricamente con violencia, cuando, si esos insultos fueran dirigidos contra otra religión, tal vez se daría otro tipo de contestación. Lo estamos demostrando en tantos países donde los cristianos son perseguidos solo por ser cristianos. Utilizando, además, para esas exhibiciones un antiguo templo. Nada de esto tiene que ver con la libertad de expresión y si con la responsabilidad en lo que se dice y acusa. También de esa responsabilidad participa el actual propietario del inmueble».

F. O.