Apuestas por el laicismo - Alfa y Omega

Bildu quiere prohibir la Religión en los colegios, públicos o concertados, cuenta El Mundo. Uno de los puntos estrella del programa de los batasunos es la apuesta por el laicismo como un «elemento imprescindible para que una sociedad sea planamente democrática». El partido, recientemente legalizado, en una polémica sentencia del Constitucional, quiere implantar un mapa escolar «adecuado a los nuevos tiempos» (¿?), como vía para construir una «sociedad más justa y solidaria» (¡!) en Euskal Herría. La lengua española, por descontado, quedaría proscrita, aunque esto poco mérito tiene ya, cuando CiU, en Cataluña, o el PP, en Baleares, incumplen sistemáticamente las sentencias judiciales, e imponen la «inmersión linguística» en las escuelas y la Administración.

No sólo la política, también la izquierda judicial padece anticlericalismo. Cuenta también El Mundo el «malestar» del Presidente del Consejo General del Poder Judicial y del Tribunal Supremo, Gonzalo Moliner, al enterarse de la celebración de la tradicional Misa de comienzo de Curso, que el CGPJ celebra en un cercana iglesia. La intención de Moliner, este año, era celebrar un acto cívico.

En estas circunstancias, resulta aún más llamativo el artículo que Fernando de Haro dedica a Santiago Carrillo en Paginasdigital.es: El comunista que ayudó a la verdadera laicidad es, en síntesis, una positiva valoración de la contribución del dirigente comunista en la Transición, al aceptar —antes que el PSOE—, la bandera roji-gualda, la monarquía y un modelo de laicidad abierta en España. El artículo recoge una antigua cita de Carrillo: «Lo que hay [en la Constitución] me parece, de una manera muy sencilla, el reconocimiento de que, en este país, la Iglesia católica… no tiene, en cuanto fuerza social, ningún parangón con otras confesiones igualmente respetables». El artículo de Haro encendió un encendido debate entre los lectores: «¿Santificamos a Carrillo?», se preguntaba uno.

«Descanse en paz quien seguramente no la disfrutó mucho en vida…, ni siempre permitió a otros ese disfrute», escribía en La Razón, Carlos Robles Piquer. Era una de las reacciones tras una muerte conocida cuando este semanario estaba ya en la imprenta.

Otra gran dirigente política que ha llenado páginas en los periódicos es Esperanza Aguirre. Algunos ya le piden que vuelva, e intuyen, en los motivos de su marcha, un hartazgo ante la actual deriva del PP. De hecho, el debate ha estado tanto en el legado político que deja Aguirre, como en el contexto en el que se produce. Días antes, había escrito, en ABC, Isabel San Sebastián: «España, después de Zapatero, necesitaba imperiosamente una revolución ideológica y política. Una sacudida desde la raíz capaz de librarla de la caspa acumulada durante ocho años de ocurrencias», pero el gran cambio ha quedado reducido a «una mano de maquillaje». No se ve una alternativa, «lo que probablemente explique por qué no se vislumbra la luz al final de este sombrío túnel».

De los que, en cambio, apenas nada se habla es de los cristianos perseguidos. No sólo las embajadas occidentales; también los cristianos locales han sido, estos días, blanco de las turbas islamistas, en Irak, Nigeria, Pakistán, Níger…

Las restricciones a la libertad religiosa aumentan en todo el mundo, según el último informe del Pew Forum on Religion & Public Life. Las cifras alcanzan dimensiones alarmantes: en 2010, el 75 % de la población mundial vivía en naciones con restricciones altas o muy altas a sus creencias y prácticas religiosas.

También en Occidente crece la tolerancia. «La discriminación a los cristianos en Europa será, el 2 de octubre, el tema de un seminario que acogerá el Parlamento europeo, organizado por la Comisión de las Conferencias Episcopales de la Comunidad Europea (COMECE) y el grupo de europarlamentarios conservadores y reformistas.

Uno de los retos que se plantean es la ignorancia, cuando no la hostilidad hacia el cristianismo, de los principales medios de comunicación. Roger Bolton, un conocido ex presentador de la BBC —recoge ABC en su edición digital—, ha denunciado que la radiotelevisión pública británica incumple su vocación de servicio. «Tenemos una élite liberal en este país, que domina la televisión», y considera lunáticos o extremistas a los cristianos, por su defensa de la vida o de la familia, sin intentar siquiera comprender sus razones. Cita el artículo también una reciente frase del cardenal Schönborn, arzobispo de Viena, pronunciada en una conferencia a la que asistió, en Berlín, la Canciller Angela Merkel: «Cada vez más, los cristianos que se toman en serio su cristianismo, se sienten marginados, incluso en parte discriminados».