Gentes: George Pell, cardenal arzobispo de Sídney (en Aceprensa) - Alfa y Omega

La libertad religiosa no consiste sólo en poder ir a la iglesia los domingos, o en poder rezar en casa. Significa también ser libre para actuar en la esfera pública según tus convicciones, y para hablar de ellas abiertamente y tratar de persuadir a otros. Significa no ser acosado u obligado al silencio por leyes de igualdad, o de control de expresión, o por acusaciones de homofobia o discriminación, o simplemente porque alguien diga sentirse ofendido. Ni el Gobierno ni nadie tiene derecho a decir: Nos gusta vuestro trabajo con mujeres necesitadas, pero necesitamos que también les ofrezcáis abortar; o Vuestros colegios son buenos, pero no podemos permitir que enseñéis que el matrimonio entre hombre y mujer es mejor o más verdadero que otras manifestaciones de amor y sexualidad.