Enormes tasas de paro, la peor relación de camas por habitante, altos índices de fracaso y abandono escolar, el contagio de la lacra de la corrupción por toda la Administración, falta de agilidad empresarial y burocracia aplastante, debilidad del tejido productivo…: éste era, a grandes rasgos, según los medios de comunicación objetivos, el panorama social, el pasado domingo, 22 de marzo, cuando los colegios electorales fueron abiertos, a las nueve de la mañana, en toda Andalucía. Éste era el panorama con el que se encontró el votante que Ricardo ha pintado, en la viñeta que ilustra este comentario, y éste sigue siendo el panorama después de que exactamente un millón cuatrocientos nueve mil cuarenta y dos votantes le dieran su voto, otra vez más, al Partido socialista, que lleva gobernando tan eficazmente Andalucía, con su cultura del subsidio, desde la Transición, ininterrumpidamente. Éste sigue siendo el panorama ahora, después de que exactamente quinientos noventa mil once votantes hayan votado a Podemos. Y ahí está el mendigo, bandera de Andalucía en mano, preguntándose si ha ganado, o qué…
Un amigo periodista reproducía el diálogo que acababa de oír en la calle:
—Bueno, pues con su pan se lo coman, que no con el nuestro…
—Sí, sí; no caerá esa breva…
Y otro periodista, andaluz y amigo, el maestro Burgos, titulaba su columna, en el ABC del domingo, La reválida Rajoy, y escribía que «los experimentos políticos se van a hacer una vez más no con gaseosa, sino con Andalucía». Pues, efectivamente, así ha sido. Y Bieito Rubido, el director de ABC, escribía en su Astrolabio de la página dos, junto a la noticia de que El vandalismo de medio millar de radicales enturbia las Marchas por la Dignidad, que de cada uno de los votantes «depende, en gran medida, el dibujo de los mapas del porvenir. Demasiados años esperando a ser la California de Europa». Pues sí, efectivamente; pero ahí están los resultados de la votación. Son lentejas; si las quieres las comes, y si no, las dejas. Demasiada dignidad enturbiada y demasiado Grecia, en vez de California, ¿no? ¡Lástima de gaseosa desaprovechada, maestro Burgos! Ya hay un tiempo nuevo en la política española, ya están ahí el globo pinchado de Podemos y el orondo de Ciudadanos, y por tanto, ahora, en vez de un bipartidismo, que se ha deshilachado pero no se ha roto, hay dos bipartidismos, uno mayor, el de siempre, y otro menor, un tanto populista y de izquierdas, claro; o si ustedes lo prefieren y les mola más, un bi-bi-partidismo. Será por gaseosa y por experimentos…
Por lo visto, Susana Díaz había adelantado las elecciones en busca de «una mayor estabilidad política». Pues menos mal… Me pica la curiosidad un tanto no sé cómo llamarla, a la italiana, de ver cómo se hace para gobernar lo ingobernable. ¿Es posible la mínima esperanza de que se haya podido votar lo malo para evitar lo peor? El que no se consuela es porque no quiere. Caperucita roja, rojísima, se pone a coquetear con Podemos y el lobo se la zampa. ¡A ver, qué remedio…! Y ahora, que ya verán ustedes cómo no va a haber pactos, quien quiera pactar con ese PSOE de los ERE, del fracaso escolar, ¿con qué cuento de la lechera va a ir a las generales, dentro de unos meses? Y, por preguntar que no quede, ¿el PP se habrá comenzado a enterar, por fin, de lo que cuesta el peine? ¿O ni siquiera así? Seguro que los arriolas tienen la respuesta. De momento, viene la Semana Santa, y luego la Feria, y luego el Rocío… y el PER ahí sigue, inasequible al desaliento, ni que fuera griego.
Una cosa ha quedado meridianamente clara en las elecciones del pasado domingo en Andalucía, por si no había quedado suficientemente clara mucho antes: allí la corrupción no pasa factura, o la pasa mínimamente. Es más, según se mire, hasta puede ser un mérito, un plus, un incentivo más. Como el del alcalde de Puebla de Sanabria y senador socialista que, después de la jornada de reflexión del sábado, salió el domingo hablando de tiros y paredones. Y ¡qué cosas, oiga!: su jefe, el Secretario General del PSOE, calladito como un muerto. Estaría más pendiente de lo de Andalucía…, o del otro partido, el del Barsa y el Madrid. Será por partidos…