TheFunSex: «Hay que responder a las preguntas de sexo de los hijos»
Carlos Chiclana lanza TheFunSex para ofrecer a los padres «herramientas prácticas y experiencia» para abordar la educación afectivo-sexual de sus hijos
El psiquiatra Carlos Chiclana impulsa la iniciativa TheFunSex, vídeos de cinco minutos para que los padres ofrezcan respuestas prácticas a sus hijos. Expertos, investigadores y profesores especializados en la formación afectivo sexual de niños y jóvenes ofrecen un total de 200 vídeos de cinco minutos para que los padres puedan responder a las inquietudes y a la formación de la afectividad de sus hijos.
—¿Por qué TheFunSex? El nombre sugiere algo divertido…
—Es un nombre pensado para indicar que el sexo es algo alegre e interesante. Queremos que la persona se forme en ello y lo integre bien en su proyecto de vida. También es un nombre un poco provocativo, pero alegre y atractivo.
Impactos cortos
—¿Qué tiene de particular el proyecto?
—Nos dirigimos principalmente a padres jóvenes. Lo interesante del curso es, en primer lugar, que todas las preguntas que se plantean han sido estudiadas y valoradas con tres grupos de padres. Son ellos quienes han filtrado, seleccionado y elegido las preguntas que les interesan.
En segundo lugar, la mayoría de los docentes son también padres de familia. Tienen hijos de distintas edades, desde bebés hasta universitarios. En tercer lugar, está pensado para padres que no tienen mucho tiempo. Los impactos formativos son cortos: cada pregunta se responde en cinco minutos. Así, puedes escucharlo en el coche o mientras esperas para algo. Después hay material complementario para leer y trabajar cuando quieras.

Y, en cuarto lugar, hemos intentado fundamentarlo todo en ciencia y experiencia. Todo lo que se explica tiene un fundamento académico y también parte de la experiencia de los docentes, tanto profesional como familiar.
Cambiar el paradigma
—¿Las preguntas del proyecto están formuladas desde la óptica de los padres o son las que se haría un adolescente que está empezando a descubrir el mundo de la afectividad?
—Son las preguntas que se hacen los padres cuando necesitan hablar con sus hijos sobre temas de sexualidad. Las hemos formulado de boca de los propios padres. Son preguntas como: «¿cuándo le explico esto a mi hijo…?», o «¿qué hago si me encuentro a mi hija…?» Queremos responder a lo que interesa a los padres, no a lo que nos interesa a los docentes.
Buscamos ofrecer respuestas prácticas. Tenemos la impresión de que los padres saben mucho más de lo que creen. Lo que a veces les faltan son herramientas y modos de acceder a sus hijos. También necesitan saber cómo explicárselo, en qué momento y cuándo hacerlo. Eso es lo que queremos aportar: herramientas.
—Si tuviera que destacar algunas de las inquietudes que subyacen en todas las preguntas, ¿cuáles serían? ¿Qué es lo que más preocupa o en lo que hay más lagunas de formación?
—Mi impresión es que una de las principales preocupaciones es el «cuándo». Una de las herramientas transversales es preguntarse: «¿Cuándo hablo de esto?».
Estamos arrastrando una educación sexual de años previos. Necesitamos cambiar el paradigma. Ya no es «cuándo», sino «siempre». Desde siempre se educa en sexualidad: vivimos en un mundo hipersexualizado y hay multitud de ocasiones para que los padres incorporen esta formación a sus hijos. No hacen falta grandes inversiones de tiempo ni grandes conversaciones. Se puede hacer poco a poco, con pequeños comentarios, conversaciones e indicaciones. Puede ser un comentario sobre algo que ha ocurrido en el colegio, al cambiarse para ir a la piscina o a la playa, al ver una serie o escuchar una canción. También aparecen oportunidades al conocer a otras familias que son distintas de la nuestra. Creo que hay muchas ocasiones para educar.
Y luego están preocupaciones más concretas, como la exposición en redes sociales o la exposición a la pornografía. Eso también preocupa mucho.
Lluvia fina
—A veces a los padres alguna de estas situaciones nos pilla en fuera de juego.
—Por eso insistimos en la necesidad de responder siempre. Si no sabes algo, puedes decir: «Te voy a responder, pero no ahora porque no es el momento». Vemos también una tendencia al silencio o a dejar pasar determinadas cuestiones, por lo que queremos insistir en que es muy importante responder. ¿Y quién mejor que el padre, o la madre? El niño sabe que le quieres, que le aprecias, que le proteges y que le das seguridad.

—¿Qué expertos habéis elegido para hablar de estos temas? ¿Quiénes son los expertos en afectividad que pueden ayudar también a los padres a transmitir estos contenidos a sus hijos?
—Los docentes principales son María Calvo, Alejandro Villena, Rafael Lafuente, Micaela Menárguez, José Martín Aguado, Clara de Cendra, Nuria Ferrer, Sofía Carriles, Pep Borrell, María Contreras, o yo mismo. Varios son psicólogos, psiquiatras o psicoterapeutas, sexólogos y madres de familia. Me parece muy interesante que alguien con niños pequeños, con todo el lío de colegios y fines de semana, sea además sexóloga. Creo que puede ofrecer un contenido muy bueno. Hay psicólogos, ginecólogos, sexólogos, terapeutas y psiquiatras.
Padres capaces
—¿Qué pasa cuando acaban esos cinco minutos del vídeo?
—También hay un apoyo semanal. Todas las semanas se ofrece un directo al que puede conectarse quien quiera. Después quedan grabados y permiten profundizar un poco en el tema que se está trabajando, y se pueden hacer preguntas en directo. Ahí se unen otros 40 profesionales del ámbito de la educación, la psicología, la neuropsicología y la ginecología. También participan personas formadas en afectividad y sexualidad. Vamos a intentar que sea una formación de «lluvia fina» por la frecuencia y también por la variedad de docentes y profesionales. La idea es que, conforme vayamos creciendo, haya comunidades según lo que se quiera diseñar, apoyar o formar. También puede haber grupos de trabajo y consultorías personales.
—Para terminar, ¿qué mensaje le gustaría que quedara en estos padres después de toda esta «lluvia fina» y de este recorrido de acompañamiento?
—Una idea, sobre todo: «Soy capaz de dar educación sexual integral a mis hijos».