«¿Soy yo quien fomenta el odio, o lo fomentan contra mí?» - Alfa y Omega

«¿Soy yo quien fomenta el odio, o lo fomentan contra mí?»

La archidiócesis de Valencia arropa en masa a su arzobispo ante «el acoso contra el cardenal por parte de sectores de la izquierda»…

José Antonio Méndez
Foto: Rober Solsona

La archidiócesis de Valencia arropa en masa a su arzobispo ante «el acoso contra el cardenal por parte de sectores de la izquierda»

«Ni soy homófobo, ni xenófobo, ni sexista: ¡Dios me libre! Acepto a todos y no excluyo a nadie porque creo firmemente en el Señor». Así se dirigía el cardenal Antonio Cañizares, arzobispo de Valencia, a todos sus diocesanos, en una carta abierta publicada el 3 de junio. De esta forma quería poner luz, «conforme a la verdad», en la polémica que desde hace dos semanas viene rodeando al arzobispo levantino, con ataques dialécticos de partidos políticos y del colectivo LGTBI y amenazas de escraches incluidas. Una polémica que tiene su origen en la defensa de la doctrina católica por parte del cardenal Cañizares en cuestiones como el relativismo, la libertad de enseñanza o la ideología de género, y que según explican fuentes del Arzobispado de Valencia «han sido utilizadas con una clara intención electoral, para caldear el ambiente ante lo que puede venir, no solo en Valencia sino a nivel nacional, tras las elecciones».

Defensa de la doctrina

«La diócesis se ha volcado para defender y arropar al cardenal, porque vemos que está siendo martirizado por defender la doctrina de la Iglesia», señalan para Alfa y Omega las mismas fuentes. «En los últimos meses –explican–, el cardenal ha protestado ante la política educativa que se aplica en Valencia, y que discrimina a los católicos, sobre todo a las familias más desfavorecidas». Ejemplo de esto son la eliminación de las becas para alumnos de la Universidad Católica de Valencia (UCV), la supresión de aulas en colegios concertados o la imposibilidad de desarrollar en hospitales públicos la formación del MIR para aquellos alumnos que hayan cursado Medicina en la UCV o en otros centros privados. «Al denunciar estos atropellos, ciertos sectores de la izquierda estaban esperando para lanzarse a degüello contra él», matizan desde la archidiócesis de Valencia.

La ocasión surgió tras una homilía pronunciada en la UCV, en la que el cardenal denunciaba la falsedad del relativismo, y proponía «apoyar y vigorizar la familia, y su fundamento que es el matrimonio único e indisoluble entre un hombre y una mujer, basado en el amor y abierto a la vida», frente a «ataques de gran calado», como «las legislaciones contrarias a la familia, la acción de fuerzas políticas y sociales, a la que se suman movimientos y acciones del imperio gay, de ideologías como el feminismo radical o la más insidiosa de todas, la ideología de género».

Recusado por ley

Estas palabras fueron reprobadas en las Cortes valencianas por presidente del Gobierno de Valencia, el socialista Ximo Puig, a pregunta del grupo Compromís. El resto de grupos criticaron que el arzobispo hubiese llamado «a desobedecer las leyes», en palabras de la vicepresidenta Mónica Oltra (de Compromís), y el cardenal fue acusado de «incitar al odio», avalar la «violencia contra la mujer», oponerse al Papa y ser «poco cristiano». Dos miembros del PSPV-PSOE promovieron una declaración institucional contra el arzobispo, y 55 entidades se sumaron a la denuncia ante el juzgado «por delitos de odio», presentada por el colectivo de gais, lesbianas y transexuales.

Rectificación del PSPV-PSOE

Tras el revuelo, el arzobispo de Valencia envió a las Cortes, el día 3, una carta lamentando la manipulación de sus palabras, explicando por qué «nada de lo que ustedes afirman es cierto» y recordando, entre otras cosas, su compromiso y el de la Iglesia «en la protección de la mujer y más aún de la maltratada y en la lucha contra la lacra execrable de la violencia machista». Carta que según ha confirmado Alfa y Omega ha llevado al PSPV-PSOE a retirar la declaración institucional contra el arzobispo.

Ese mismo día, el cardenal escribió a sus diocesanos para mostrar su preocupación por cómo les está afectando esta polémica, y para preguntarse: «¿Soy yo quien fomenta el odio, o lo fomentan contra mí otros en otros ámbitos, con juicios y palabras de consecuencias imprevisibles?».

José Antonio Méndez