Que nada impida la catequesis - Alfa y Omega

El Catecismo de la Iglesia católica dice que «los padres son los primeros responsables de la educación de sus hijos». Y los muchos desafíos provocados tanto por la pandemia de la COVID-19 como por la crisis política no impiden a la Iglesia en Myanmar ofrecer educación religiosa a los jóvenes.

Las salesianas en la diócesis de Mawlamyaine están organizando un curso de Catecismo online de tres meses para llegar a los niños de 10 a 14 años. Son 96 los que están participando en este viaje, que empezó el 20 de septiembre y durará hasta el 31 de diciembre. «Es la primera vez que damos catequesis virtualmente, y es una oportunidad especial», me explica la hermana Roselyn Pho Mu. Aunque reconoce que está restringida a «los que se pueden permitir tener un teléfono, ordenador y acceso a Internet». Y hay otros inconvenientes como los cortes de luz y lo irregular que es la conexión.

Una de las participantes, la quinceañera Marina Chit Su, dice que «ahora no hay colegio y estamos agradecidos a los sacerdotes y a las hermanas por hacer posible esta catequesis. Me encanta haber llegado a saber más sobre la Palabra de Dios y no tener tanto tiempo para hacer el vago». También para los padres es «una causa de alegría», coincide la madre de un chico de 13 años. «Quiero dar las gracias a las hermanas por ayudar a nuestros hijos a conocer y amar a Dios».

También los sacerdotes valoran esta iniciativa, y reconocen que ellos no pueden ofrecer formación de este tipo de forma eficaz mientras se enfrentan al coronavirus y a la agitación política. La diócesis se está planteando, con ayuda de las salesianas, ampliar esta catequesis a los jóvenes. Ayudar a la formación religiosa en tiempos de crisis es una nueva forma de aprovechar los dones de Dios. Y la Iglesia necesita llegar también a aquellos que no pueden asumir el coste del equipo.