¿Por qué visita el Papa Egipto?

El viaje del Papa a El Cairo será los días 29 y 29 de abril. La Universidad de Al Azhar se ha convertido en epicentro de diversas iniciativas a favor del respeto a las minorías cristianas en los países musulmanes

Ricardo Benjumea
El Papa recibe en el Vaticano al imán de Al Azhar en mayo de 2016

El viaje del Papa a El Cairo será los días 29 y 29 de abril. La Universidad de Al Azhar se ha convertido en epicentro de diversas iniciativas a favor del respeto a las minorías cristianas en los países musulmanes

«En respuesta a la invitación del presidente de la República, obispos de la Iglesia Católica, su santidad el papa Teodoro II y el gran imán de la Mezquita del Al Azhar, su santidad el Papa Francisco efectuará un viaje apostólico a Egipto del 28 al 29 de abril», informó este sábado en un comunicado el director de la Oficia de Prensa de la Santa Sede, Greg Burke. El portavoz vaticano ya adelantó hace una semana que Francisco prendía realizar ese viaje en 2017. La sorpresa ha sido que vaya a producirse tan pronto como en abril.

Al Azhar es considerada la primera autoridad académica en el mundo del islam sunita, la rama mayoritaria, a pesar de su dependencia del gobierno egipcio. En las últimas semanas, ha sido escenario de importantes iniciativas a favor del respeto a las minorías cristianas en los países de mayoría musulmana. En Egipto es cristiano en torno al 10 % de la población.

En la región egipcia del Sinaí del Norte, se han producido en las últimas semanas diversos atentados reivindicados por el Daesh que han obligado a huir a un centenar de familias coptas. Lo inesperado ha sido la firme reacción de condena por parte del islam egipcio, incluyendo al partido salafista Al-Nur, que declaró que estos atentados contra cristianos «van contra las enseñanzas del islam». También condenó los ataques la Casa de la Fatwa, organismo presidido por el gran muftí de Egipto, la máxima autoridad legal del país en lo concerniente a la ley islámica.

Todo ello se produjo durante la visita, a finales de febrero, de una delegación vaticana a El Cairo para participar en un encuentro sobre el fanatismo y la violencia en nombre de la religión, encabezada por el cardenal Jean-Louis Tauran –presidente del Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso–, y su número dos, el obispo español Miguel Ángel Ayuso Guixot. La visita tenía como finalidad recordar también el viaje de Juan Pablo II a Al Azhar el 24 de febrero de 2000, y certificar el pleno restablecimiento de las relaciones bilaterales, interrumpidas después de que Benedicto XVI pidiera genéricamente protección para las minorías cristianas, unos días del atado en la navidad de 2006 junto a la catedral copta de El Cairo, llamamiento que las autoridades egipcias interpretaron entonces como una injerencia en sus asuntos internos.

A este encuentro siguió pocos días después la organización en El Cairo de una conferencia en la que algo más de 600 delegados firmaron el 1 de marzo la Declaración de convivencia recíproca islámico-cristiana, que condena el uso de la violencia en nombre de la religión y apuesta por un concepto de ciudadanía inclusiva, sin discriminar a los no musulmanes. El encuentro fue organizado por Al Azhar junto el Consejo de los Sabios musulmanes, institución radicada en los Emiratos Árabes. Hubo también representantes de la rama chiita del islam.

Ricardo Benjumea