«No cultivemos el deporte de la queja»

Cristina Sánchez Aguilar

Santander dio el sábado una multitudinaria bienvenida a su nuevo obispo, que no escatimó en peticiones a los fieles que abarrotaban la catedral: «No nos quejemos de los tiempos que nos toca vivir, no cultivemos el deporte de la queja», pidió a los fieles. También recordó a los presentes la importancia de «no bloquearse por los prejuicios, las costumbres, rigideces mentales o pastorales, por el famoso Siempre se ha hecho así».

El nuevo obispo diocesano dedicó buena parte de su homilía a recordar a los santanderinos la importancia de prestar más atención a los jóvenes: «Necesitan ser escuchados en sus logros y en sus dificultades». Y pidió «no escatimar esfuerzos» en su formación. Monseñor Sánchez Monge se refirió también a la importancia de la escucha. «El sacerdote, que tiene la tarea de predicar, ¿cómo puede hacerlo si antes no ha abierto su corazón, no ha escuchado, en el silencio, la Palabra de Dios?» Y no sólo el sacerdote. Aludió a los padres, «primeros educadores»; a los catequistas y maestros, «que ¿cómo pueden caldear el corazón de los demás si su corazón no está caldeado? No es suficiente leer la Sagrada Escritura, es necesario escuchar a Jesús que habla en ella».

La catedral se quedó pequeña para toda la afluencia de fieles, sacerdotes y obispos que quisieron acompañar al nuevo obispo en su toma de posesión. Monseñor Sánchez Monge estuvo acompañado, entre otros, por el Nuncio de Su Santidad en España, monseñor Renzo Fratini, los cardenales Blázquez y Rouco, el arzobispo de Madrid, monseñor Osoro –de origen cántabro– y el anterior obispo de Santander y actual arzobispo de Zaragoza, monseñor Vicente Jiménez Zamora. También llegaron fieles desde Palencia, su tierra natal, y otras Comunidades Autónomas, además de las principales autoridades de Cantabria.

Cristina Sánchez Aguilar