Esta guía indica cómo arropar a los niños que perdieron familiares en el accidente de Adamuz - Alfa y Omega

Esta guía indica cómo arropar a los niños que perdieron familiares en el accidente de Adamuz

Su autora, Esperanza Dongil, llama a «no solo proteger físicamente a los menores» y «comprender sus reacciones». La publica la Universidad Católica de Valencia

Rodrigo Moreno Quicios
Esperanza Dongil publica esta guía en la Universidad Católica de Valencia. Foto: Universidad Católica de Valencia

La Universidad Católica de Valencia impulsa una guía de ayuda psicológica para niños y adolescentes afectados por el accidente ferroviario de Adamuz. El documento, elaborado por la profesora Esperanza Dongil, ha sido editado por la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés y el Colegio Oficial de la Psicología de Madrid.

La especialista explica que «los acontecimientos traumáticos irrumpen de forma brusca, inesperada e incontrolable, generando una profunda sensación de indefensión y la ruptura del sentimiento de seguridad». En el caso de niños y adolescentes, advierte, «el impacto es mayor debido a su vulnerabilidad y a la dependencia de los adultos para interpretar lo ocurrido y regular sus emociones».

Por ello, Dongil insiste en la necesidad de «no solo proteger físicamente a los menores, sino también comprender sus reacciones y acompañarlos adecuadamente en su proceso de recuperación». La autora recuerda además que no existen respuestas idénticas ante una tragedia y que cada menor afronta el trauma de manera diferente «según su edad, historia personal y contexto».

Ejemplos concretos

La guía ha sido concebida como una herramienta flexible y accesible, con ejemplos concretos y orientaciones adaptables a distintas situaciones. Entre los aspectos que aborda figuran el acompañamiento inmediato tras el trauma, la forma de comunicarse con los menores, las reacciones emocionales más frecuentes o la comprensión de la muerte en función de la edad.

Trenes afectados por el accidente ferroviario de Adamuz. Foto: Europa Press

El documento también dedica especial atención a situaciones especialmente delicadas, como el acompañamiento a menores que han perdido a sus progenitores. En este sentido, destaca la importancia de preservar los vínculos afectivos y el papel de los rituales como elementos de protección emocional. Asimismo, incluye pautas específicas para adolescentes y recomendaciones de autocuidado dirigidas a madres, padres y adultos de referencia.

Evitar la sobreexposición

Uno de los mensajes centrales de la publicación busca tranquilizar a las familias y evitar sentimientos de culpa. La guía recuerda que no existe una única manera correcta de acompañar el sufrimiento y subraya que actuar de forma distinta a las recomendaciones no significa necesariamente haberlo hecho mal.

Según explica el texto, el desarrollo de un trauma está más relacionado con la ausencia prolongada de afecto, estabilidad y apoyo emocional que con el cumplimiento exacto de determinadas pautas. Frente a ello, advierte sobre conductas que pueden aumentar el malestar, como la sobreexposición a detalles traumáticos, obligar a los menores a revivir lo sucedido o invalidar sus emociones.