Las clarisas de Salvatierra ganan un premio gastronómico laico por ser «toda una referencia repostera» - Alfa y Omega

Las clarisas de Salvatierra ganan un premio gastronómico laico por ser «toda una referencia repostera»

El Gastro Goxua Al mundo dulce las reconoce como «parte inseparable del patrimonio histórico, espiritual y cultural» de Salvatierra. Combinan tradición con proyección

Rodrigo Moreno Quicios
Las clarisas de Salvatierra trabajan en su obrador. Foto: Diócesis de Vitoria

Las Clarisas del Convento de San Pedro de Salvatierra han sido reconocidas con el premio Gastro Goxua Al mundo dulce, uno de los galardones que concede la Academia Vasca de Gastronomía para «potenciar y reconocer la cultura gastronómica vasca y su proyección». El reconocimiento fue entregado por el académico Rafael Gorrotxategi durante la XXXII edición de los premios celebrada el pasado martes en Tolosa. José Luis Landa en representación de las religiosas. 

La decisión fue adoptada por la Junta Directiva de la Academia Vasca de Gastronomía el 12 de marzo de 2026 y supone un reconocimiento a más de tres décadas de trabajo artesanal en el obrador del convento alavés.

Venden en Reino Unido, Francia y Japón

Según los organizadores, estas religiosas se han convertido en «parte inseparable del patrimonio histórico, espiritual y cultural» de Salvatierra. Desde 1992, las religiosas elaboran dulces con recetas propias e ingredientes de alta calidad en una actividad que ha terminado convirtiéndose en «toda una referencia repostera no solo en Álava sino fuera de nuestras fronteras».

Las clarisas de Salvatierra trabajan en su obrador. Foto: Diócesis de Vitoria

Las clarisas de este convento fundado en 1446 cuentan con una tienda online que exporta dulces a distintos puntos de España y países como Reino Unido, Francia o Japón. Según destaca la diócesis de Vitoria, la labor de estas religiosas representa «la fusión entre la centenaria tradición franciscana y la proyección nacional e internacional de sus mimados productos».

No dejan de rezar

Para las monjas, la repostería constituye «un medio de autofinanciación» que les permite mantener el convento y sostener distintas iniciativas solidarias, entre ellas su comunidad presente en Ecuador y otras obras con fines caritativos.

Las clarisas de Salvatierra trabajan en su obrador. Foto: Diócesis de Vitoria

Más allá de la actividad económica, la diócesis subraya que «la principal tarea de estas religiosas es la oración». Entre la formación, la lectura, la adoración eucarística y el estudio de la Palabra, las hermanas encuentran también tiempo para el trabajo en el obrador, especialmente en campañas como la Navidad, cuando «las ventas se quintuplican».