La Iglesia en Nigeria denuncia que crecen los ataques contra los cristianos - Alfa y Omega

La Iglesia en Nigeria denuncia que crecen los ataques contra los cristianos

La situación de violencia que vive Nigeria no se sufría desde la guerra civil de los años 60, ha lamentado el presidente de los obispos. Y golpea especialmente a los cristianos. La última víctima es el seminarista Michael Nnadi, de 18 años

Redacción
Foto: REUTERS/Afolabi Sotunde

La situación de violencia que vive Nigeria no se sufría desde la guerra civil de los años 60, ha lamentado el presidente de los obispos. Y golpea especialmente a los cristianos. La última víctima es el seminarista Michael Nnadi, de 18 años

El presidente de la Conferencia Episcopal de Nigeria ha denunciado que el nivel de violencia que está sufriendo Nigeria solo es comparable al vivido durante la guerra civil de 1967-1970. Y una de sus manifestaciones es un «aumento de los ataques anticristianos». «En el pasado, los problemas de seguridad se limitaban al nordeste del país [donde actúa el grupo islamista Boko Haram, N. d. R.], ahora hay inseguridad en todo» el territorio, ha afirmado a Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN por sus siglas en inglés) monseñor Augustine Obiora Akubeze, también arzobispo de Benín.

Las palabras de monseñor Akubeze a finales de la semana pasada fueron tristemente confirmadas el sábado, cuando el obispo de Sokoto, monseñor Matthew Hassan Kukah, confirmó el asesinato del seminarista Michael Nnadi. El joven, de 18 años, había sido secuestrado el 8 de enero en Kaduna (centro del país), junto con otros tres compañeros del seminario Good Shepher (Buen Pastor).

Los otros tres seminaristas, que como Nnadi estaban comenzando sus estudios de Filosofía, son Paul Kanwai (19 años), Peter Umenukor y Stephen Amos (ambos de 23 años). Ellos fueron liberados. Pero «en una fecha que no podemos confirmar, Nnadi y la esposa de un médico fueron arbitrariamente separados del grupo y ejecutados». Su superior, el rector del seminario, identificó el cuerpo este sábado.

Llamamiento a la comunidad internacional

Su muerte, además de ser una muestra de la violencia que se ha extendido por toda Nigeria, apunta al peligro que pesa sobre los católicos en todo el continente. Según datos publicados hace unos días por la agencia Fides, de 29 misioneros asesinados en 2019, la mitad estaban en África: 12 sacerdotes, un religioso, una religiosa y una laica; en total, 15 personas. Así, África supera a Iberoamérica, donde perdieron la vida 12 misioneros.

Frente a esta situación, el presidente del episcopado nigeriano exhortó a los gobiernos y medios de comunicación occidentales a «contar las atrocidades» que suceden. «De este modo, nuestro Gobierno podría sentirse bajo presión y actuar». La comunidad internacional tiene «la obligación moral de proteger la vida de los cristianos y de todos los nigerianos que son constantemente atacados y asesinados por Boko Haram y los pastores fulani». Desde hace años, la Iglesia sospecha que el grupo islamista está utilizando a esta población nómada y musulmana para fortalecerse.

Hechos como el rapto de los cuatro seminaristas –añadió el obispo– no son una novedad. «Muchos sacerdotes y religiosos han sido secuestrados recientemente». Casi todos los seminarios del país están protegidos por muros, pero «no son suficientes para evitar los ataques de Boko Haram. Si todos los seminarios, monasterios y conventos tuvieran cámaras de seguridad, serían útiles al menos para capturar a algunos terroristas». Pero tampoco tienen los recursos para ello.

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