Los salesianos mártires que llevaron paz a Auschwitz

Los salesianos mártires que llevaron paz a Auschwitz

Nueve salesianos polacos muertos en campos de concentración serán beatificados este sábado en Cracovia

Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo
Los nueves salesianos mártires.
Los nueves salesianos mártires. Foto: Infoans.

«Quien tenga el valor de hablar de Polonia, también debe tener el valor de sufrir por Polonia». Esto fue lo que gritó un oficial alemán de la Gestapo a algunos sacerdotes salesianos polacos arrestados en su país a comienzos de la Segunda Guerra Mundial. Nueve de ellos serán beatificados como salesianos mártires este sábado en Cracovia, en una celebración presidida por el cardenal Marcelo Semeraro, prefecto del Dicasterio para las Causas de los Santos.

Se trata del padre Jan Swierc y siete de sus compañeros, que murieron en Auschwitz entre junio de 1941 y septiembre de 1942; y el padre Franciszek Miska, que falleció en el campo de concentración de Dachau en mayo de 1942. «Durante la ocupación alemana, todos ellos sirvieron en Polonia, dedicados a actividades pastorales y catequéticas», afirma la Inspectoría Salesiana de Cracovia en una nota de prensa.

 Jan Świerc, párroco de la casa de Cracovia, encabeza la causa. Foto: causesanti.va.
Jan Świerc, párroco de la casa de Cracovia, encabeza la causa. Foto: causesanti.va.

Además, varios testigos relataron durante el proceso de beatificación que en las frías y oscuras noches que pasaban en el campo de concentración junto a otros prisioneros, muchos de ellos condenados a muerte, los salesianos seguían celebrando la Eucaristía a pesar de la prohibición expresa de hacerlo. También administraban el sacramento de la Penitencia y preparaban para la muerte a muchas personas privadas de su identidad y dignidad humana. «Su sencillez y su bondad tenían un efecto calmante en la gente en este mar de ira, odio y sufrimiento», llegó a relatar un testigo.

Ejemplos luminosos

«Para toda la familia salesiana y para la Iglesia en Polonia, esta noticia llena los corazones de alegría. Estos Siervos de Dios son ejemplos luminosos de una fe profunda y conmovedora, incluso hasta el derramamiento de sangre, capaz de inspirar a los fieles de hoy a una auténtica vida cristiana», afirma el postulador de sus causas, Pierluigi Cameroni.

Asimismo, para el superior de la Inspectoría de Cracovia, Dariusz Bartocha, «estos hermanos míos, educadores y mártires, son un testimonio de la vida salesiana fiel y coherente, consumada en las condiciones inhumanas de los campos de Auschwitz y Dachau. El suyo es un testimonio de amor que vence al odio».