La Iglesia en La Rioja se pone a la escucha del duelo y la soledad - Alfa y Omega

La Iglesia en La Rioja se pone a la escucha del duelo y la soledad

Se presenta en Logroño el nuevo Centro de Escucha Diocesano para responder a situaciones de pérdida y sufrimiento. «Queremos ayudar al ser humano a vivir la vida plena», explica Víctor Manuel Jiménez, vicario de Pastoral.

Fran Otero
Foto: Diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño

Se presenta en Logroño el nuevo Centro de Escucha Diocesano para responder a situaciones de pérdida y sufrimiento. «Queremos ayudar al ser humano a vivir la vida plena», explica Víctor Manuel Jiménez, vicario de Pastoral.

La diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño acaba de presentar su Centro de Escucha Diocesano, un proyecto que se ha gestado durante el último año como experiencia piloto y que comenzará a funcionar el próximo mes de marzo. El objetivo principal es prestar un servicio gratuito de ayuda y escucha para personas que viven una situación de duelo, crisis, confusión o desorientación en sus vidas. Este nuevo centro trabajará en coordinación con el Centro de Orientación Familiar (COF).

El germen del proyecto, según narra a Alfa y Omega el vicario de Pastoral, Víctor Manuel Jiménez, fue un curso en colaboración con el Centro de Humanización de la Salud de los Religiosos Camilos, que consistió en una serie de charlas sobre counselling y escucha en procesos de duelo y soledad. De las 80 personas que participaron en ese primer curso, se seleccionaron 20 voluntarios que tuvieron la oportunidad de ampliar su formación. Cifra que se redujo a las ocho personas que forman el equipo del centro, que dirige el religioso carmelita Ajay Nazareth.

Esta iniciativa es la respuesta a una situación social, según detalla Jiménez: la de una sociedad que padece «una pandemia de soledad, de individualismo» y que necesita personas que «escuchen empáticamente y ayuden a otras en situaciones de perdida o sufrimiento». De hecho, una de las prioridades de este nuevo centro es la atención de la soledad que queda cuando hay duelo; esto es, a viudos o viudas, personas que han perdido un hijo, familias con algún enfermo de alzheimer… Sin olvidar los duelos por otras pérdidas: trabajo, enfermedades, problemas de los hijos… «Hay muchas pérdidas y mucho sufrimiento callado. El sufrimiento que no se habla, grita y estalla», añade.

Una idea sobre la que ha abundado Ajay Nazareth durante la presentación oficial del centro, este miércoles en Logroño: «Cada vez más personas de toda edad y condición sufren por distintas causas y necesitan sentirse escuchadas por personas capacitadas».

Para todos

La iniciativa está abierta a todo tipo de personas, creyentes o no, católicos o cristianos de otras confesiones. «Lo nuestro es ser Iglesia hospital de campaña en medio del mundo. Un servicio samaritano de escucha para ayudar al ser humano a vivir la vida plena», explica el vicario de Pastoral, que añade que al final del proceso se ofrece a todos un acompañamiento espiritual si así lo quieren.

El centro se abre, además, a colaborar con profesionales, centros e instituciones, tanto públicos como privados, para trabajar en la prevención del sufrimiento asociado a distintas problemáticas  y se hará presente en centros de salud, parroquias y farmacias, entre otros, para llegar a la máxima población posible.

Jiménez pone en valor la propuesta de humanización de los Religiosos Camilos, que es la que sigue este nuevo proyecto diocesano, porque «pone en el centro el valor de la dignidad de la persona y desde ahí trabajan el respeto y el amor por uno mismo». Una filosofía, añade, «con la que se están formando muchas personas de la sociedad civil».

Fran Otero