La dureza de corazón y el burn out moral - Alfa y Omega

La dureza de corazón y el burn out moral

Aunque hay avances, todavía hay retazos de «Iglesia con complejo de fortaleza asediada» en la crisis de los abusos sexuales

Alfa y Omega

España en el 2016 era «la Iglesia en el 2002 de Chile». La misma actitud de autodefensa, de creer que la crisis que asomaba ligeramente la pata era un complot que quería destruir el buen nombre de la institución. «Me he escandalizado ante la dureza de corazón» de tantas personas, y no solo del clero, sino también de laicos clericalizados que quieren «proteger una especie de Iglesia perfecta». Luis Alfonso Zamorano, misionero del Verbum Dei, estaba en Chile cuando explotó el escándalo de los abusos sexuales en el seno de la Iglesia. Durante un desayuno organizado por la editorial PPC, que presentó la semana pasada su colección dedicada a analizar la situación y proponer la protección de la infancia y la reparación de las víctimas, el misionero ofreció su testimonio, ligado íntimamente al acompañamiento de las personas que han sufrido no solo la violencia, sino el abandono de tantos cuya vocación era la del cuidado, no la de la destrucción. «Existe el burn out moral», aseguró. Sin dejar de agradecer los pasos avanzados, «aunque en ocasiones empujados por quienes sacan las vergüenzas», Zamorano —ahora profesor del Instituto de Antropología de la Universidad Gregoriana de Roma, dirigido por Zollner— insistió en que «la Iglesia con complejo de fortaleza asediada es lo más difícil» con lo que lidiar. Y advirtió que «si hoy en día alguien no actúa es por dolo». Entre los ejemplos de buenas prácticas, Zamorano destacó el proyecto Repara de la archidiócesis de Madrid y puso en valor el trabajo del arzobispo, el cardenal José Cobo, «absolutamente comprometido» en la protección frente a los abusos. Aunque «a veces predica en el desierto, junto a otros tres o cuatro hermanos más».

Al final la palabra que surge siempre es el miedo. Al «escándalo», a «perder credibilidad», a que suceda como en algunas diócesis de Estados Unidos que «se han arruinado» o a que haya «sacerdotes acusados injustamente». «No tengáis miedo», dice el Señor.