«Hemos tenido razón en perseverar en el diálogo con el islam»

José María Ballester Esquivias
El cardenal Tauran, el lunes en el Vaticano con al gran imán de Al-Azhar. Foto: EFE/Maurizio Brambatti

El presidente del Pontificio Consejo para el Diálogo Interreligioso destaca el «clima cordial» del encuentro entre el Papa y el rector de la Universidad de Al-Azhar, y pide a los líderes musulmanes que sean «más francos» en su condena del terrorismo

El cardenal Jean-Louis Tauran, presidente del Pontificio Consejo para el Diálogo Interreligioso, impartió el pasado 24 de mayo en Madrid una conferencia sobre La Misericordia en la predicación del Papa Francisco, dirigida a sacerdotes y organizada por el Ateneo de Teología y el Aula Sacerdotal. Tras su charla, el purpurado mantuvo un encuentro con algunos medios, en el que la mayoría de las preguntas versaron sobre las relaciones entre la Iglesia católica y el islam, y de modo especial en la forma en la que el Papa Francisco enfoca este desafío.

La actualidad más inmediata era el encuentro que el Santo Padre mantuvo el lunes con el gran imán Ahmed el-Tayeb. El cardenal Tauran destacó el «clima cordial» que presidió el encuentro, «más allá de nuestras esperanzas». Una satisfacción que se explica por la dificultad que supuso la organización de un encuentro que no parecía evidente hasta hace bien poco, debido a la interpretación errónea, por parte de ciertos sectores musulmanes, del discurso que pronunció Benedicto XVI en Ratisbona hace ya una década. «Hemos tenido razón en perseverar [en el diálogo con los musulmanes]», añadió Tauran en relación con los incesantes esfuerzos desplegados en los últimos años por el dicasterio que preside.

La primera consecuencia de esta reanudación de relaciones entre Roma y las autoridades islámicas es la reactivación del comité bilateral creado en 1998 para, según dijo Tauran, «pasar del diálogo a la acción».

Sin embargo, el cardenal es consciente de que tanto el diálogo como la acción resultan difíciles mientras siga la persecución a cristianos en países de mayoría musulmana; de ahí que precisara que pide a los responsables musulmanes, cada vez que se reúne con ellos, que «sean más francos y directos» en sus condenas tanto del terrorismo de corte islámico como de la persecución que padecen los cristianos en aquellas zonas. «El terrorismo debilita el diálogo, pero hay que insistir», dijo el cardenal Tauran, antes de admitir que, si bien el diálogo interreligioso abarca a todas las confesiones no cristianas, «el islam es la religión que más nos ocupa y nos seguirá ocupando».

Al ser preguntado por la decisión del Papa de acoger en el Vaticano a diez familias de refugiados musulmanes, a las que conoció durante su reciente visita a la isla de Lesbos, Tauran reveló que el Papa había quedado muy impresionado por el caso de un matrimonio mixto en el que la mujer, cristiana, fue degollada por milicianos islámicos tras negarse a abandonar su fe.

José María Ballester Esquivias