España, tercera potencia mundial en turismo religioso

España, tercera potencia mundial en turismo religioso

Un estudio sitúa a España entre los tres grandes destinos mundiales de turistas que buscan fe, cultura y experiencias personales

Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo
El Camino de Santiago es uno de los grandes atractivos de nuestro país. Foto: Magnific.
El Camino de Santiago es uno de los grandes atractivos turísticos de nuestro país. Foto: Magnific.

El turismo religioso atraviesa uno de los momentos de mayor crecimiento de su historia y España se ha consolidado como uno de los tres principales destinos internacionales de este segmento, junto a Italia y Tierra Santa. Así lo descubre el estudio Turismo religioso en España. Un viaje al interior de un segmento en transformación, presentado hace unas semanas en la sede de Turismo de Andalucía, en Málaga. 

El informe, elaborado por el Observatorio Nacional de Turismo Emisor (ObservaTUR) junto con las consultoras ReiniziaT y Task ONE, con el patrocinio de la Consejería de Turismo y Andalucía Exterior de la Junta de Andalucía e IAG7 Viajes, sostiene que esta modalidad del turismo religioso ha dejado de identificarse únicamente con las peregrinaciones y se ha convertido en una propuesta «que combina espiritualidad, patrimonio, cultura y búsqueda de experiencias con sentido». 

La Sagrada Familia es un objetivo turístico creciente. Foto: Sagrada Familia.
La Sagrada Familia es un objetivo turístico creciente. Foto: Sagrada Familia.

Según el estudio, el turismo de fe mueve cada año a más de 300 millones de personas en todo el mundo y registra un crecimiento anual cercano al 10 %. Las previsiones más conservadoras sitúan este mercado por encima de los 15.000 millones de euros en 2026, aunque otros análisis apuntan a que podría superar los 400.000 millones durante la próxima década. 

Una posición privilegiada 

Los autores destacan que España ocupa una posición privilegiada gracias al Camino de Santiago, la proyección internacional de la Semana Santa y la relevancia de santuarios como El Rocío, Montserrat o El Pilar, además de su extenso patrimonio religioso. 

El informe estima que entre 17 y 20 millones de españoles realizan cada año viajes relacionados, total o parcialmente, con motivaciones religiosas o patrimoniales. En esta cifra se incluyen las visitas a templos y santuarios, la participación en grandes acontecimientos religiosos y otras manifestaciones de religiosidad popular

Una de las principales conclusiones del estudio es el cambio de perfil del turista religioso. Frente al peregrino tradicional, emerge un viajero más diverso, que busca combinar espiritualidad, cultura, naturaleza, gastronomía y bienestar. 

Este fenómeno, que se ha intensificado tras la pandemia, «responde al interés creciente por vivir experiencias con significado», señala el informe. El nuevo viajero no se conforma con visitar un santuario, sino que desea conocer la historia y las tradiciones del lugar, además de encontrar espacios para la reflexión personal.