«Dentro del reciclaje hay empresas que no hacen lo que dicen y es un valor seguro ir con Cáritas»
Gracias al convenio que Pablo García-Bodaño ha firmado con Cáritas Diocesana de Santiago, WIM Studio fabricará muebles con prendas viejas y conchas de mejillón
Pablo García-Bodaño es director general de WIM Studio, una empresa que ha firmado este lunes un convenio de colaboración con Cáritas Diocesana de Santiago.
—¿Qué hacen en WIM Studio?
—A partir de desecho material creamos soluciones para equipamiento, mobiliario o aislamiento acústico.
—¿Suelen ser estos procesos contaminantes?
—Dentro del mundo del reciclaje desgraciadamente hay mucho greenwashing. Hay muchas soluciones de plástico reciclado que llevan mucho nuevo, poco reciclado y se produce mucha huella de carbono para fundirlo porque necesita mucho calor. Nuestro proceso es en frío y hemos sido muy cuidadosos en nuestro acuerdo con Cáritas porque queremos reciclar desde el principio y sabiendo de verdad de dónde procede el textil.
—¿De qué manera les beneficia el proyecto textil de Cáritas?
—Hay que ayudar a las empresas de Cáritas como Arroupa o Moda re-, que son líderes en la recogida de textil con esos contenedores que tienen en la calle o las donaciones que hacen Mango o Inditex. Cáritas, de manera manual, separa la ropa que recibe y la vende en las más de 100 tiendas que tiene por España.
De lo que se dona, lo que se puede reutilizar directamente es muy pequeñito y, como la fibra del fast fashion no es buena, poco puede volver a otras industrias especializadas en sacar hilo.

Con ese textil que no tiene otro uso, nosotros lo trituramos y vamos lanzando patentes y las fabricamos. Por ejemplo, para ILUNION hicimos una recepción que parece de piedra o cerámica. Es textil, pero se consigue que sea maciza y dura a partir de los residuos del fast fashion, que genera al año más de 900.000 toneladas de desperdicio solo en España. No puedes entrar de repente a un hospital y venderles un material, nosotros lo hemos certificado en el Centro Tecnológico de Investigación Multisectorial de Galicia.
—¿En qué consiste el convenio que han firmado esta mañana con Cáritas?
—En Galicia se está haciendo una planta muy grande con una inversión de 30 millones de euros para gestionar la basura. Cáritas va a estar dentro separando los residuos y lo que no valga para hacer hilo irá para nosotros.
Es un trabajo que no podemos hacer solos, Cáritas va a clasificar la ropa y quitarle, por ejemplo, las cremalleras. Es algo muy importante porque, si hay botones, nuestras máquinas se estropean. Es una parte que no se puede mecanizar, tiene una parte artesanal y tendrá el valor de dar trabajo.
Estamos muy agradecidos de que viniera Pilar Farjas, directora de Cáritas en Santiago de Compostela. Estamos creciendo de su mano y a veces, cuando tienes un proyecto empresarial, lo más importante son las personas. Dentro del ecosistema del reciclaje hemos visto muchas empresas que no hacen lo que dicen y es un valor seguro ir con la gente de Cáritas.
—Es llamativo que, aparte del textil reciclado, empleen por ejemplo conchas de mejillones.
—El resto de ingredientes los fuimos buscando en la naturaleza. Nos decidimos por las conchas de mejillones porque necesitamos la dureza del carbonato cálcico. Estamos ayudando a reciclar las conchas marinas, que en Galicia hay muchas.

Otros usan resinas de dudosa procedencia, nosotros utilizamos resina de la España vaciada a través de un sistema en el que hemos invertido para no dañar al pino. La savia del pino, al contacto con la naturaleza, se pone sólida, parece una piedra preciosa y se llama colofonia. Otros la traen de China y Turquía. Nosotros hacemos muebles a partir de algo que aparentemente no tiene valor y así permitimos que gane toda la cadena.
Otro ingrediente es yeso natural y estamos en contacto con una empresa que pone contenedores cuando hay obras para que no tengamos que comprarlo y utilizar el que está en el pladur.
—¿Cómo de fiscalizados están sus procesos?
—Todos nuestros muebles o materiales acústicos tienen trazabilidad. Les ponemos un código QR que dice, por ejemplo, que provienen de las sábanas del Hospital de Sanchinarro y los mejillones de tal batea y sale un vídeo de ese prensado en frío. Hacemos esto en equipo, contamos con Cáritas desde el inicio y no hay greenwashing. La circularidad no la puede hacer uno solo.