El Papa, un «ejemplo» para las personas que ocupan puestos de poder - Alfa y Omega

El Papa, un «ejemplo» para las personas que ocupan puestos de poder

Beda Docampo, director y guionista de la película Francisco. El Padre Jorge, considera que la coherencia y la sencillez del Papa le convierten en un modelo para las clases dirigentes. El director recogió este domingo la Ola de Oro de los XX Premios Cinematográficos Familia de Cinemanet

Redacción
El Papa recibe en una audiencia a Maduro, presidente de Venezuela, el 17 de junio de 2012. Foto: CNS

El director y guionista de la película Francisco. El Padre Jorge, Beda Docampo, considera que la figura del Papa es un «ejemplo» para las personas que ocupan puestos de poder, por su coherencia y sencillez.

El líder de la película recogió este domingo por la tarde una Ola de Oro, con la que el film del Papa ha sido galardonada en los XX Premios Cinematográficos Familia de Cinemanet, lo que ha celebrado con «agradecimiento».

Docampo ha explicado que en el origen del filme, estrenado en septiembre en los cines, se encuentra su curiosidad intelectual hacia una figura que, hasta su nombramiento como Pontífice, se mantuvo como «absolutamente desconocida».

Fotograma de Francisco. El Padre Jorge

Basado en el libro superventas Francisco. Vida y revolución de la periodista argentino-italiana Elisabetta Pique, el filme es fruto de un «trabajo de investigación y entrevistas a conocidos, amigos y no tan amigos» de Jorge Mario Bergoglio.

La conclusión que sacó el director y guionista después del trabajo es que el «padre Jorge» -como todavía le gusta que le llamen- «no tiene lados oscuros» ni contradicciones, y es una persona tremendamente modesta.

La película se dirige al gran público, ya sea creyente, agnóstico o ateo, y en ciertos detalles se basa en una «ficción construida» que respeta las escasas anécdotas personales de quien fue arzobispo de Buenos Aires durante 15 años, y al que no le gusta ser una persona mediática.

«Un pobre que ayudaba»

El director y guionista visitó, como documentación para su película, la habitación de 2 metros cuadrados de Bergoglio en Buenos Aires, donde no tenía coche, ni móvil y viajaba en transporte público y, pese a ser arzobispo, le veían como «un pobre que ayudaba».

La película, coproducción argentino-española, termina cuando Bergoglio es nombrado Santo Padre. Según Beda, cuando trabajaba en el proyecto no tenía en la cabeza a un Pontífice, sino a la persona anónima que había sido antes de convertirse en obispo de Roma.

Europa Press / Redacción